ÁLVARO QUEIPO: MUCHO DISCURSO Y NINGUNA EJEMPLARIDAD MUNICIPAL

El día 24 de mayo del año 2026 podíamos leer en la prensa regional la noticia donde se nos informa sobre un acto celebrado por el Partido Popular de Asturias en el que la formación quiso exhibir su fortaleza en el ámbito municipal. El presidente del PP asturiano, Álvaro Queipo, reunió a los alcaldes y responsables municipales de su partido para presentar una imagen de unidad y reivindicar el papel de los ayuntamientos gobernados por los populares.

Durante el encuentro, el PP defendió que sus municipios representan un modelo de gestión eficaz frente a la actuación del Gobierno autonómico. Los dirigentes populares denunciaron lo que consideran una situación de “inacción”, falta de gestión y deterioro de los servicios públicos en Asturias. Según su análisis, muchos problemas que afectan a los concejos asturianos no están recibiendo una respuesta adecuada por parte de la administración regional.

La formación presentó un manifiesto conjunto suscrito por sus alcaldes en el que se recogen diversas reclamaciones. Entre ellas destacan las críticas a la elevada presión fiscal que, según el PP, soportan ciudadanos y empresas asturianas, así como las demandas relacionadas con infraestructuras pendientes y la necesidad de mayores inversiones para el desarrollo de los municipios. 

El acto tuvo además un claro componente político de cara al futuro, ya que el PP quiso poner en valor su implantación territorial y el peso institucional que ha logrado en numerosos ayuntamientos tras las elecciones municipales del año 2023. La dirección regional considera que esa presencia local constituye una de sus principales fortalezas para consolidarse como alternativa de gobierno en Asturias.

En conjunto, la noticia describe una demostración de fuerza municipalista del PP asturiano, centrada en la defensa de la gestión de sus alcaldes y en la crítica a las políticas del Ejecutivo autonómico, al que responsabilizan de problemas relacionados con los servicios públicos, las infraestructuras y la situación económica de la comunidad https://bit.ly/4dGy5jp

Este encuentro que recogía la prensa hace dos días, tuvo un precedente que recogía el diario La Nueva España cuyo título era “Los alcaldes del PP prometen gobiernos de moderación y diálogo” (6 de julio de 2023). Los alcaldes y futuros regidores populares de Asturias presentaron la nueva etapa municipal surgida tras las elecciones de mayo del año 2023. El mensaje central del Partido Popular fue el compromiso de ejercer gobiernos basados en la moderación, el diálogo institucional y la búsqueda de acuerdos, alejándose de la confrontación política.

Respecto a la situación del Gobierno asturiano presidido por Adrián Barbón, el PP sostuvo que Asturias atravesaba un periodo de estancamiento y pérdida de oportunidades. Los dirigentes populares defendieron que los resultados electorales habían reflejado un deseo de cambio por parte de una parte importante de la ciudadanía y presentaron a sus nuevos gobiernos municipales como una alternativa a las políticas desarrolladas por el Ejecutivo autonómico.

Según el planteamiento expuesto por el PP, el Gobierno del Principado mostraba dificultades para afrontar algunos de los principales retos de la comunidad, especialmente los relacionados con el desarrollo económico, la fijación de población, la mejora de las infraestructuras y la prestación de servicios públicos. Los populares afirmaron que muchos ayuntamientos habían sufrido falta de atención por parte de la administración autonómica y defendieron la necesidad de una relación más cercana y colaborativa entre el Principado y los municipios.

En ese contexto, los alcaldes del PP presentaron sus nuevos ejecutivos locales como ejemplos de gestión centrada en los problemas cotidianos de los vecinos, reivindicando una forma de gobernar basada en el consenso y la eficacia administrativa. El partido vinculó su crecimiento municipal a una demanda ciudadana de políticas más próximas al territorio y menos condicionadas por los debates partidistas. La idea que trasladaron fue que los ayuntamientos gobernados por el PP debían convertirse en referencia de gestión y en una muestra de la alternativa política que el partido aspiraba a representar en Asturias https://bit.ly/4nRMJco

A partir de las noticias que cito la de 2026 y la de 2023, el contraste entre el discurso inicial del PP sobre “moderación”, “diálogo” y “gestión eficaz” y la realidad municipal de Gijón y Llanes permite construir una crítica bastante clara, siempre limitada a hechos publicados.

El contraste entre el discurso que el Partido Popular de Asturias proyectó en julio de 2023 y el balance que puede hacerse de algunos gobiernos municipales en los que participa resulta especialmente significativo. En aquel momento, los alcaldes populares prometían gobiernos de moderación, diálogo, gestión eficaz y cercanía a los problemas reales de los vecinos. Tres años después, al volver a exhibir “músculo municipal”, el PP presenta esos ayuntamientos como ejemplo frente al Gobierno del Principado. Sin embargo, cuando se observan casos concretos como Gijón y Llanes, esa imagen queda seriamente cuestionada por hechos relacionados con la estabilidad institucional, la vivienda, la fiscalidad municipal, los servicios públicos, las retribuciones políticas y la propia coherencia del discurso público.

En Gijón, el gobierno surgido tras las elecciones municipales del año 2023 no fue un ejemplo claro de moderación ni de estabilidad. La alcaldesa Carmen Moriyón alcanzó la alcaldía mediante un acuerdo entre Foro, PP y Vox, pese a que el PSOE había sido la fuerza más votada. Ese pacto situó al PP dentro de un gobierno municipal apoyado inicialmente en la derecha y la ultraderecha. La posterior ruptura con Vox tampoco eliminó la dependencia de una geometría política compleja, porque el concejal Oliver Suárez abandonó Vox y permaneció como tránsfuga, manteniendo influencia y salario en la vida municipal. Diversos medios recogieron que Suárez siguió como concejal tránsfuga dentro de la estructura de gobierno y permaneció vinculado a responsabilidades como Divertia tras la ruptura del pacto https://bit.ly/3RuwsxX  

Esta situación evidencia una de las contradicciones más llamativas. Foro y Carmen Moriyón habían criticado en otros contextos el transfuguismo y habían reclamado coherencia política a quienes abandonaban las siglas con las que habían sido elegidos. Sin embargo, en Gijón, el gobierno municipal del que forma parte el PP terminó apoyándose en un escenario en el que un edil elegido por Vox pasó a ser tránsfuga y continuó teniendo relevancia institucional. La contradicción no necesita adornos: queda reflejada en el contraste entre el discurso de regeneración, estabilidad y respeto a las urnas que defiende Álvaro Queipo y la práctica política que el PP ha sostenido después.

La vivienda es otro terreno donde el discurso de buena gestión municipal resulta discutible. Gijón arrastra un problema evidente de acceso a la vivienda, con presión sobre barrios concretos y dificultades para jóvenes, familias y rentas medias. En el año 2025, el pleno municipal del gobierno de la derecha extrema rechazó declarar Cimadevilla y La Arena como zonas tensionadas, con los votos de Foro, PP, Vox y el concejal no adscrito. Esa decisión muestra que el gobierno local y sus apoyos optaron por no utilizar una herramienta reclamada por la izquierda para intervenir en el mercado del alquiler en dos zonas especialmente tensionadas https://bit.ly/42WctuE  

En materia de vivienda, la contradicción resulta especialmente evidente. El gobierno municipal de Gijón, del que forma parte el PP, denuncia de forma constante la falta de gestión de otras administraciones, pero desde que alcanzó la alcaldía no ha construido ni una sola vivienda municipal pese a tener parcelas de suelo municipal. Mientras el acceso a la vivienda se ha convertido en uno de los principales problemas sociales de la ciudad, la respuesta del Ejecutivo local no ha sido reforzar de manera decidida el parque público, sino confiar en que sean los promotores privados quienes den salida a una necesidad básica que afecta a familias, jóvenes y trabajadores. De este modo, una demanda social urgente termina tratándose como una oportunidad de negocio, lo que contradice el discurso de buena gestión, cercanía a los vecinos y defensa del interés general que Álvaro Queipo dice representar el PP de Asturias.

También resulta contradictorio el discurso fiscal. El PP critica con frecuencia al Gobierno del Principado por la presión fiscal, pero en el ámbito municipal la situación no siempre favorece a los gobiernos locales donde participa. En Gijón, las ordenanzas fiscales de 2025 congelaron la mayoría de tasas e impuestos, pero incluyeron una subida del 2,5% en la tasa de basura para particulares. Según un último estudio efectuado por FADE y el IEE el municipio de Gijón es el novena con mayor presión fiscal de los 78 municipios asturianos con una recaudación de 464 € por ciudadano. En Llanes, el informe situaba al concejo en el segundo lugar entre los municipios asturianos con mayor recaudación municipal por habitante, con una cifra de 724 € por ciudadano.  tanto, cuando el PP denuncia la presión fiscal autonómica, la comparación con algunos ayuntamientos gobernados por sus socios o con su participación no le deja en una posición cómoda.

 Presion fiscal de los ayuntamientos asturianos en el estudio de FADE y IEE

En materia de servicios sociales, Gijón presenta otra contradicción. El gobierno local puede exhibir cifras presupuestarias relevantes, pero la crítica política se centra en las prioridades. La oposición denunció decisiones como destinar 17,4 millones de euros a amortización de deuda, señalando que parte de esos fondos procedían de organismos y áreas como Cultura, Servicios Sociales o Deportes. En este punto, la contradicción no está solo en si existe o no gasto social, sino en que un gobierno que se presenta como cercano a los problemas cotidianos de la ciudadanía adopta decisiones presupuestarias que la oposición interpreta como debilitamiento de políticas públicas esenciales.

El vial de Jove es quizás el mayor fracaso del gobierno del PP y Foro, que refuerza esa imagen de gestión insuficiente. Se trata de una reivindicación histórica de la zona oeste de Gijón que afecta a unos 40.000 habitantes, vinculada al tráfico pesado, al puerto y a la calidad de vida de los vecinos. En marzo de 2024, el Ministerio descartó el proyecto del túnel por su afección a viviendas y a una residencia, y el Principado y el Ayuntamiento reclamaron que los fondos previstos permanecieran en Gijón. Sin embargo, ni Ayuntamiento de Gijón ni Gobierno del Principado presentaron una opción alternativa a la presentada por el ministerio. El resultado para los vecinos es que el problema sigue sin una solución clara e inmediata ya en esta legislatura https://bit.ly/3S2Ptrm

Otro aspecto que pone en cuestión el discurso de austeridad y buena gestión defendido por el PP es el relativo a las retribuciones del gobierno municipal de Gijón. Tras la constitución de la nueva corporación en el año 2023, el pleno aprobó que la alcaldesa, Carmen Moriyón, percibiera una retribución anual de 66.272 euros, mientras que los concejales liberados pasaban a cobrar 65.428 euros anuales. Además, el acuerdo contempló un importante número de cargos con dedicación exclusiva o parcial, distribuidos entre los partidos que integraban el gobierno y la corporación municipal https://bit.ly/4uQtUsZ  

Esta decisión resulta difícil de conciliar con el discurso que habitualmente mantienen el PP y Foro cuando critican el gasto político de otras administraciones. Mientras denuncian el supuesto exceso de estructura institucional o cuestionan el uso de recursos públicos por parte de otros gobiernos, en Gijón respaldaron una organización municipal con elevados salarios para cargos políticos, personal eventual y asesores. La cuestión no radica únicamente en la legalidad de estas retribuciones, sino en la contradicción política que supone reivindicar contención y austeridad cuando se trata de otras administraciones mientras se aprueban para el propio gobierno municipal unas condiciones retributivas que se sitúan entre las más elevadas del ámbito local asturiano https://bit.ly/4dwe00z

Desde esta perspectiva, el contraste entre el discurso y los hechos vuelve a ser evidente: quienes se presentaron en el año 2023 como representantes de una gestión más eficiente y cercana al ciudadano no dudaron en garantizar para la nueva estructura de gobierno unas retribuciones políticas significativas desde el inicio del mandato, alimentando así las críticas sobre la distancia existente entre las promesas de moderación y la práctica real de gobierno https://bit.ly/4nSXtHw

En Llanes, la contradicción también es profunda entre promesa de buen gobierno y un gobierno de la ultraderecha que ha abrasado a los llaniscos en sus intereses. El gobierno municipal se formó mediante un acuerdo entre VecinosxLlanes y PP, permitiendo al ultra, Enrique Riestra, mantener la alcaldía pese a que el PSOE había sido la fuerza más votada. Ese dato es relevante porque el PP asturiano se presenta como garante de la moderación y de la buena gestión, pero en Llanes sostiene un gobierno cuya acción ha sido objeto de fuertes críticas por servicios públicos, organización municipal y coste político https://bit.ly/4tUzp8k

Uno de los ejemplos más claros es la escuela infantil de 0 a 3 años. La Consejería de Educación afirmó en 2026 que Llanes era el único concejo del segundo bloque de integración que no había resuelto el requisito relativo al contrato de comedor para incorporarse a la red autonómica de Escuelines. Según Educación, el contrato vigente finalizaba el 1 de julio y no constaba una nueva licitación; además, el importe rondaba los 128.000 euros anuales, lo que obligaba a un procedimiento abierto con una tramitación que podía oscilar entre ocho y doce meses. Esta situación contradice directamente la imagen de eficacia administrativa manifestada por Álvaro Queipo de su concejal de Educación, Aurora Aguilar (PP), porque afecta a un servicio básico para familias con niños pequeños https://bit.ly/4f2TZ2O

En dependencia y ayuda a domicilio, Llanes también muestra una realidad menos brillante que el discurso municipalista del PP de Álvaro Queipo.  La mancomunidad Llanes-Ribadedeva adjudicó por 140.540,40 euros durante dos años el servicio de ayuda a domicilio para personas dependientes en fines de semana y festivos. El dato demuestra que el servicio existe, pero también refleja que la atención se presta en un marco externalizado y limitado a una contratación concreta. Llanes es un municipio envejecido y disperso, la calidad, estabilidad y suficiencia de estos servicios resulta esencial, pero el gobierno de ultraderecha hace caso omiso a dicha necesidad si miramos lo que hacen ayuntamientos como Villaviciosa, con una concejalía de servicios sociales que destinó una partida de 4,3 millones de euros con un plazo de duración de 2 años https://bit.ly/4wGFrw2

A la pésima gestión de los gobiernos del PP se suma un hecho no menor, las retribuciones políticas que perciben sus representantes allí donde gobiernan. En Llanes, el PSOE denunció que seis concejales cobrarían sueldo, que el alcalde percibiría 46.200 euros anuales y que el coste total en salarios alcanzaría 212.800 euros, además de dietas para ediles no liberados. La crítica política es evidente: mientras se habla de gestión responsable y de problemas en servicios básicos, el coste del gobierno local se convierte en un elemento de desgaste y en una contradicción con el discurso de austeridad que muchas veces utiliza la derecha frente a otras administraciones. Si a ello sumamos que lor problemas no se resuelven… La foto es demoledora https://bit.ly/43r3Zf8

En conjunto, tanto Gijón como Llanes muestran que el PP asturiano sostiene un discurso muy duro contra el Gobierno del Principado, al que acusa de inacción, presión fiscal y deterioro de servicios públicos, pero en los ayuntamientos donde gobierna o cogobierna aparecen problemas similares o incluso contradicciones más visibles. En Gijón, la estabilidad institucional quedó condicionada por la ruptura con Vox y el papel de un concejal tránsfuga; la vivienda sigue siendo un problema central; el vial de Jove continúa sin solución definitiva; y las decisiones fiscales y presupuestarias han sido discutidas. En Llanes, la integración de las escuelas de 0 a 3 años se retrasó por problemas de gestión municipal, los servicios públicos presentan carencias y las retribuciones del gobierno local han sido objeto de fuerte crítica.

Por eso, la contradicción principal no consiste solo en que el PP critique al Principado. Eso forma parte de la confrontación política normal. La contradicción está en que se presente como modelo de gestión municipal mientras algunos de sus gobiernos locales muestran problemas de estabilidad, coherencia, planificación y prestación de servicios. Frente al relato de “moderación y diálogo” del año 2023 y al de “músculo municipal” de 2026, los casos de Gijón y Llanes permiten observar una realidad mucho más incómoda: allí donde el PP gobierna o sostiene gobiernos de la derecha extrema y la ultraderecha, no siempre se cumple el estándar de eficacia que exige a los demás.

Principio del formulario

Para terminar el post quiero manifestar que el Gobierno de Barbón no lo ha hecho bien en determinadas cuestiones, es evidente y contrastable. Casos como Cerredo, Cogersa o el vial de Jove muestran una gestión manifiestamente mejorable y no conviene ocultarlo. Pero la política para el ciudadano no consiste en elegir entre lo perfecto y lo desastroso, porque rara vez existe esa opción. La ciudadanía, muchas veces, acaba escogiendo entre alternativas imperfectas y valorando cuál representa el menor daño para sus intereses.

Y ahí es donde la derecha extrema de Foro y PP, junto a la ultraderecha de Vox y VecinosxLlanes, quedan retratadas. Porque no han demostrado ser una alternativa mejor, sino una opción más dañina: más contradictoria, más entregada al interés privado, más débil en los servicios públicos y más cómoda en la confrontación que en la gestión. Critican al Principado por sus errores, pero allí donde gobiernan reproducen muchos de esos problemas y añaden otros propios. Por eso, si la política obliga a elegir “lo menos malo”, hoy esos gobiernos representan justamente lo contrario: una de las peores elecciones que puede hacer un ciudadano que quiera servicios públicos fuertes, vivienda digna, estabilidad institucional y gobiernos al servicio de la mayoría.

Ya lo dijo Platón: “El precio de desentenderse de la política es ser gobernado por los peores hombres.”

 

Final del formulario

 


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