FORO, PP, PSOE... PROMESAS VACÍAS, PROBLEMAS INTACTOS

Hoy podemos leer en la prensa las declaraciones de la alcaldesa de Gijón, Carmen Moriyón, la cual ha cargado con dureza contra el Principado de Asturias por su postura respecto a los accesos al puerto de El Musel, acusándolo de haberse “rendido” en la reivindicación de una solución definitiva. En una comparecencia pública celebrada este miércoles, Moriyón calificó la propuesta del consejero de Movilidad (el catador de vinos), Alejandro Calvo, de acudir conjuntamente al Ministerio de Transportes para solicitar restricciones al tráfico pesado en la avenida Príncipe de Asturias como una “rendición total”.

La regidora recordó que en octubre del año 2024 el consejero se comprometió ante el Consejo Social de la ciudad a presentar antes de que finalizara ese año una alternativa al fallido vial de Jove, que —según señaló— ahora se sabe que era la opción de Aboño. Sin embargo, denunció que “un año y medio después ya no pide ni siquiera al Ministerio esa alternativa, ya se rinde y se conforma y pide que circulen por La Calzada unos cuantos camiones menos y que lo hagan más despacio”. Para Moriyón, esta propuesta no resuelve el problema de fondo, ya que el objetivo es eliminar por completo el paso de tráfico pesado por el barrio de La Calzada, no reducirlo ligeramente: “No que pasen 850 camiones en vez de 1.000 o que pasen 900 en vez de 1.000”.

Además, la alcaldesa sostuvo que la iniciativa planteada “no es normativamente posible a día de hoy” y criticó que el consejero haya reconocido que ni siquiera ha abordado la cuestión ni con la Autoridad Portuaria ni con el propio Ministerio de Transportes. “Claramente el Principado se ha rendido en esta cuestión”, sentenció, reafirmando que el Ayuntamiento mantendrá su postura en defensa de una solución integral (un brindis al sol de Moriyón a falta de poco más de un año para las elecciones municipales).


                                            Foto: Vial de Jove

En paralelo, los vecinos de la zona oeste volvieron a movilizarse para reclamar mejoras en los accesos a El Musel, en una manifestación que partió de Cuatro Caminos hasta la plaza Mayor. El Ayuntamiento mostró su apoyo colocando en su balconada principal una pancarta con el lema: “Accesos a El Musel. Ministerio solución”. Moriyón subrayó que el Consistorio “no se rinde” y que no dejará “tirados a los vecinos”, al tiempo que recordó que Gijón tiene pendientes más de 200 millones de euros correspondientes a la partida donde se licitó el fallido vial de Jove. Según indicó, el presidente Adrián Barbón se comprometió a reservar ese crédito para mejoras en las infraestructuras de la ciudad https://bit.ly/4saDyEU

Hay que recordar que desde hace décadas, y especialmente en los últimos años, el Principado de Asturias y el Ministerio de Transportes intentaron dar una solución al problema de los accesos al puerto de El Musel, que tradicionalmente han obligado a que el tráfico pesado atraviese la avenida de Príncipe de Asturias y el entorno urbano de Gijón.

En el año 2024, el proyecto conocido como vial de Jove, destinado a crear una vía alternativa que desviara ese tráfico pesado, fue objeto de intensas negociaciones entre el Gobierno central, el Principado y el Ayuntamiento de Gijón. El Ministerio de Transportes, en una reunión con las administraciones, decidió finalmente descartar la construcción de ese vial, tanto en su versión soterrada como en superficie, tras no alcanzarse un acuerdo sobre las condiciones técnicas y de impacto.

El consejero Alejandro Calvo reconoció entonces que el proyecto no ofrecía garantías de cumplir con los criterios buscados y que, tras conocer las propuestas ministeriales, el Principado consideró que “esa solución no nos sirve”. Calvo sostuvo que lo principal era dar por finalizada la búsqueda de un vial de Jove tal como se había planteado y centrarse en otras alternativas para mejorar el acceso al puerto.

A partir de ese momento, el Ejecutivo asturiano, con Adrián Barbón, pasó a plantear un giro en la estrategia: en lugar de apostar por el vial de Jove, se comprometió a trabajar con el Ministerio en soluciones complementarias o alternativas que permitieran aliviar el paso de tráfico pesado por zonas urbanas, al tiempo que se daba prioridad a otras actuaciones viarias relacionadas con los accesos a El Musel y la calidad de vida de los vecinos afectados.

Entre estas alternativas planteadas por Calvo y el Principado figura el estudio de un posible acceso por Aboño como opción para desviar parte del tráfico, así como la exigencia de acelerar obras en la infraestructura existente —como el desdoblamiento de la GJ-10 entre Lloreda y Veriña— que se considera clave para un acceso mejorado al puerto. Para todo esto hay que recordar que previamente el consejero Calvo y la alcaldesa Moriyón firmaron la renuncia a la construcción del vial de Jove en superficie como había ofrecido el ministerio, respaldado con los estudios efectuados por dicha administración.


 Foto: Carmen Moriyón de "manifa" con los vecinos para justificar su incompetencia

Además, el Gobierno regional ha venido subrayando que es prioritario avanzar en la humanización de la avenida de Príncipe de Asturias, reduciendo el impacto del tráfico en zonas residenciales y ambientales afectadas, aunque esta actuación no sustituye a una solución de acceso alternativo al puerto.

En febrero de 2026, ante críticas de la alcaldesa de Gijón por lo que consideraba una falta de acciones concretas, Alejandro Calvo no presentó una alternativa definida al vial de Jove ante el Ministerio de Transportes pese a tener un presupuesto de 429 millones de euros en el año 2025, sino que abogó por medidas que implican reducir tráfico pesado en ciertas zonas urbanas y seguir trabajando en soluciones globales junto con el propio Ministerio y otras administraciones.

En resumen, los pasos dados por el Principado han sido:

  1. Aceptar el fracaso del vial de Jove tal como estaba planteado y renunciar a su construcción después de intentos de negociación con el Ministerio y el Ayuntamiento.
  2. Reorientar la estrategia hacia otras soluciones complementarias, incluida la evaluación de accesos por Aboño y la mejora de infraestructuras existentes, con el objetivo de aliviar el paso de tráfico pesado.
  3. Priorizar la humanización de la avenida de Príncipe de Asturias y promover actuaciones que mitiguen el impacto del tráfico urbano, aunque sin haber presentado una alternativa definitiva acordada con el Ministerio hasta la fecha.

Tres son los políticos que deben explicar a loa asturianos el papel desempeñado en trodo este desastre, —el presidente del Principado, Adrián Barbón, el consejero Alejandro Calvo y la alcaldesa de Gijón, Carmen Moriyón—.

En primer lugar, respecto al Gobierno del Principado y la gestión del vial de Jove, la idea central es que no se defendieron con firmeza los intereses de los vecinos de la zona oeste de Gijón. El argumento tras lo sucedido sostiene que el Ejecutivo autonómico no impulsó alternativas técnicas sólidas cuando rechazó la propuesta ministerial y que su posición se limitó a expresar apoyo político a los vecinos sin acompañarlo de una propuesta concreta viable. Desde un punto de vista analítico, aquí se distinguen dos planos: por un lado, la crítica a la falta de iniciativa técnica o propositiva; por otro, la acusación de cálculo electoral.

En términos institucionales, cuando una administración rechaza un proyecto estatal, la solidez de su postura suele medirse por la capacidad de presentar alternativas técnicamente desarrolladas, con estudios económicos, ambientales y de viabilidad jurídica. Si esas alternativas no se formalizan ante el Ministerio correspondiente, la posición queda debilitada en el plano negociador. Esa es la base objetiva de la crítica: sin propuesta alternativa detallada, la presión política pierde fuerza ejecutiva.


         
Foto: Monchu y los "monchitos" de "manifa" por el vial de Jove

En segundo lugar, el Gobierno del Principado habría priorizado el equilibrio político —no perder apoyo electoral en la zona afectada— sobre la confrontación institucional con el Gobierno central. Este es un análisis estratégico habitual en política multinivel: cuando dos administraciones están gobernadas por el mismo partido o mantienen relaciones de cooperación, puede existir menor conflictividad pública que cuando son de distinto signo.

En tercer lugar, vamos a analizar la actuación municipal de la alcaldesa Moriyón y sus miembros del gobierno municipal, Foro Asturias, PP y tránsfuga. Hay un eje que se repite de forma reiterada en la estrategia de gobierno que lleva Moriyón desde que alcanzó el gobierno municipal; reclamar grandes inversiones a otras administraciones sabiendo que el presupuesto municipal no permite ejecutarlas directamente. Desde el punto de vista competencial, es cierto que infraestructuras como el plan de vías, el vial de Jove o un soterramiento ferroviario o portuario exceden habitualmente la capacidad financiera de un municipio medio y dependen de financiación estatal o autonómica. En ese sentido, la reivindicación interadministrativa es una práctica habitual en política local, porque muchos grandes proyectos urbanos requieren cofinanciación. La cuestión clave es si esa reivindicación se acompaña de planificación municipal coherente o si sustituye a la gestión ordinaria.


 Foto: Álvaro Queipo y sus mariachis de "manifa" en Gijon por el vial de Jove

Esa estrategia política ha venido acompañada de otra que ha sido un fracaso en el gobierno de Moriyón, es el fracaso de gestión en otras áreas como: vivienda pública o fiscalidad municipal con subidas fiscales como sucedió en la recogida de la basura, bloqueo o falta de avances en grandes infraestructuras, movilidad urbana (retrasos en la transformación del modelo de movilidad sostenible (carriles bici, zonas de bajas emisiones, reorganización del tráfico y falta de una hoja de ruta clara y consensuada), etc. Aquí el análisis se desplaza al ámbito de gestión presupuestaria. En conjunto, las idea que expongo se articulan en torno a tres críticas diferenciadas: falta de iniciativa técnica en el Principado, posible cálculo político en la relación con el Estado y uso estratégico de reivindicaciones estructurales por parte del Ayuntamiento para compensar limitaciones presupuestarias. Lo que puede afirmarse sin elucubraciones es que el conflicto del vial de Jove evidencia un problema clásico de gobernanza multinivel: cuando varias administraciones comparten competencias o intereses sobre una infraestructura estratégica, la ausencia de una propuesta técnica consensuada y financieramente respaldada suele traducirse en bloqueo prolongado.

El concepto de “fracaso consentido” que planteo describe una percepción política concreta: la idea de que los responsables institucionales no han agotado todas las vías posibles antes de aceptar el bloqueo de un proyecto estratégico. Aplicado al caso del vial de Jove, esta interpretación se apoya en un hecho objetivo: el proyecto no se ejecutó y, tras años de debate, fue descartado sin que exista a día de hoy una alternativa en marcha que sustituya plenamente su función.

En el conflicto del vial de Jove han intervenido tres niveles institucionales: el Ayuntamiento de Gijón, el Gobierno del Principado de Asturias y el Ministerio de Transportes. Cuando un proyecto depende competencial y financieramente del Estado, la capacidad de presión de las administraciones autonómica y local se basa principalmente en la negociación política con la presentación de alternativas técnicas y la construcción de consenso social.

Lo ocurrido muestra que, tras el rechazo del proyecto en los términos inicialmente planteados, no se consolidó una alternativa técnica formalmente impulsada y defendida de manera coordinada ante el Ministerio por parte del Gobierno del Principado ni del gobierno municipal del Ayuntamiento de Gijón.  Esa ausencia de una propuesta alternativa cerrada y calendarizada es uno de los elementos que alimenta la percepción de falta de contundencia política y que ha frustrado gravemente a la ciudadanía del oeste de Gijón.


Foto: José Antonio Santano reparte "cera" a dos incompetentes, Carmen Moriyón y el consejero Alejandro Calvo

En paralelo, el Ministerio —con responsables como José Antonio Santano en el ámbito de Transportes— ha mantenido una posición prudente y jurídicamente fundamentada, argumentando razones técnicas, ambientales y presupuestarias para descartar determinadas soluciones. Desde el punto de vista institucional, esa forma de actuar responde a una lógica administrativa clásica: minimizar riesgos jurídicos, evitar sobrecostes y no comprometer inversiones sin respaldo técnico sólido.

El contraste que se percibe desde Asturias es que, frente a esa estrategia más técnica y evaluadora, las posiciones autonómica y municipal han sido fundamentalmente declarativas y reivindicativas, pero no han cristalizado en un documento alternativo completo con estudios de viabilidad que obligara políticamente al Ministerio a pronunciarse sobre una propuesta distinta y cerrada.

En política pública de infraestructuras, cuando una administración rechaza una propuesta estatal sin presentar una alternativa estructurada, el resultado habitual es el estancamiento. Eso es lo que ha sucedido en el caso del vial de Jove: la retirada del proyecto original no ha sido sustituida por otro plan en fase de ejecución, y el problema de fondo —el tráfico pesado en el entorno urbano— permanece.

Calificar esa situación como “temeraria” o como “fracaso consentido” es una interpretación política. Lo constatable es que:

  • El proyecto original fue descartado por el gobierno municipal y el gobierno del Principado.
  • No existe actualmente una obra alternativa en ejecución que cumpla la función prevista.
  • Las negociaciones interadministrativas no han producido un acuerdo definitivo.
  • El conflicto se ha trasladado al plano discursivo y social, con movilizaciones vecinales y confrontación institucional.

Desde un análisis institucional, el caso refleja una debilidad en la coordinación multinivel y en la capacidad de convertir reivindicación política en propuesta técnica ejecutable. En ausencia de una alternativa formalmente defendida y dotada presupuestariamente, la posición estatal queda reforzada, y las administraciones autonómica y local quedan expuestas a la crítica de falta de eficacia negociadora… Por mucho que intentan teatralizar su gestión con acusación de culpas a otras administraciones, los ciudadanos saben perfectamente que ha hecho cada administración.

En síntesis, lo vivido con el vial de Jove no evidencia tanto una política “temeraria” en términos técnicos, sino un bloqueo estructural derivado de desacuerdos no resueltos y de la falta de una propuesta alternativa que haya logrado reunir respaldo técnico, político y financiero suficiente para avanzar.

Para terminar el post quiero manifestar que de esta operación frustrada puede extraerse una conclusión política que muchos vecinos comparten: Carmen Moriyón, Adrián Barbón, Alejandro Calvo y Álvaro Queipo, no han demostrado la eficacia ni la solvencia política que una situación de esta magnitud exigía. Más allá de las siglas y de los discursos públicos, lo que se ha proyectado es una imagen de falta de determinación estratégica, de escasa capacidad de negociación interadministrativa y de ausencia de una alternativa técnica sólida que defendiera con contundencia los intereses de los 14.000 vecinos afectados.

Cuando quienes ostentan responsabilidades institucionales no consiguen convertir sus posicionamientos en soluciones concretas, la ciudadanía percibe una gestión poco resolutiva y carente de liderazgo efectivo. Y esa percepción no nace del debate partidista, sino del hecho tangible de que el problema sigue sin resolverse mientras las administraciones implicadas trasladan la responsabilidad unas a otras.

Ya lo dijo Aristóteles: “La política no debería ser el arte de dominar, sino el arte de hacer justicia.”

 

 

ENTRE EL RELATO Y LA REALIDAD EN GIJÓN Y LLANES: VIVIENDA IMPOSIBLE Y RESIDUOS CADA VEZ MÁS CAROS

 

El auge del turismo y la vivienda en España está generando efectos encadenados que impactan directamente en ciudades como Gijón y en el conjunto del mercado inmobiliario y fiscal del país.

En Gijón, el crecimiento turístico —con 1,7 millones de visitantes el último año— contrasta con la desaparición de tres hoteles y la pérdida de 245 plazas hoteleras. Mientras tanto, las viviendas de uso turístico ya representan el 60% de las plazas y duplican la oferta hotelera, concentrándose especialmente en zonas ‘premium’ como La Arena o Cimavilla. Esta expansión ha provocado tensiones en el mercado residencial, presión sobre los alquileres y problemas de convivencia vecinal, además de afectar al modelo tradicional de turismo rural en Asturias. El gobierno de la derecha extrema de Foro, PP y tránsfuga en el Ayuntamiento de Gijón ha intentado frenar el fenómeno con una moratoria para nuevas viviendas turísticas y estudia declarar zonas tensionadas https://bit.ly/4kV0dmf

Este contexto de presión urbana y mayor actividad económica coincide con un fuerte aumento de los costes municipales. En el año 2025, la tasa de recogida de basuras subió un 17,4%, seis veces más que la inflación general (2,7%), tras la entrada en vigor de la nueva normativa que obliga a los ayuntamientos a cubrir el 100% del coste del servicio mediante tasas específicas. En muchas ciudades, los incrementos han sido superiores al 30% en los últimos meses del año, generando diferencias notables entre municipios y una oleada de reclamaciones, como en Madrid https://bit.ly/3OvJqtQ


Paralelamente a lo descrito anteriormente, el mercado inmobiliario vive un momento de máxima actividad. En el año 2025 se registraron 714.237 compraventas de vivienda, la segunda cifra más alta desde que hay registros (solo superada por 2007), junto con 501.073 hipotecas firmadas, el dato más alto en quince años. Aunque el crecimiento es más intenso en regiones del interior como Castilla y León o Castilla-La Mancha, la fuerte demanda y la escasez de oferta están tensionando los precios, especialmente en los mercados más dinámicos. Los expertos anticipan que en el año 2026 continuará la tendencia alcista, aunque con incrementos más moderados https://bit.ly/4ru6nMt

En conjunto, las tres noticias que hoy se publican reflejan un mismo fenómeno estructural: el aumento de la presión turística y residencial en determinadas ciudades, el traslado de costes públicos a los hogares y un mercado inmobiliario tensionado por la alta demanda y la escasez de oferta.

A continuación, voy a realizar un análisis ceñido a hechos documentados y sin especulaciones, sobre dos problemas conexos —vivienda y gestión de la tasa de basuras— en los ayuntamientos de Gijón y Llanes, con mención expresa a las actuaciones públicas en vivienda y a los datos de reciclaje recogidos por COGERSA en sus informes.

Gijón — vivienda y políticas públicas
Gijón ha experimentado en los últimos años un crecimiento muy importante de la oferta de viviendas de uso turístico (VUT), que ha concentrado plazas en las zonas costeras más demandadas. El informe de Exceltur, citado por el propio estudio regional, documenta un crecimiento de las plazas en VUT en Gijón (duplicando en varios ámbitos la oferta hotelera y sumando alrededor de 7.300 plazas adicionales respecto a antes de la pandemia), dato que el propio estudio vincula con presión sobre la vivienda y la convivencia vecinal.

Ante esa presión, el gobierno municipal ha impulsado iniciativas públicas para aumentar la oferta de vivienda protegida: el Consistorio presentó el llamado “Plan Llave”, con fases previstas de suelo y promociones (fase I: concurso de seis parcelas para ~120 viviendas) como medida municipal para promover vivienda asequible; esa iniciativa ha generado discusión con el Gobierno del Principado, que expresó reservas sobre su encaje en las políticas autonómicas. Además, el Ayuntamiento mantiene el procedimiento de inscripción y asignación para vivienda pública y gestiona la prestación mediante trámites municipales. Las viviendas construidas en casi tres años de legislatura bajo el gobierno de coalición de la derecha extrema han sido, cero patatero… Otro éxito más del gobierno de Moriyón.

Gijón — gestión de la tasa de basuras y datos de reciclaje
En materia de residuos, Gijón ha revisado su ordenanza y la estructura de la tasa de recogida de residuos: la modificación/ordenanza municipal que regula la prestación y el cobro para 2025 fue aprobada y publicada por el Ayuntamiento, y EMULSA (la empresa municipal) ha planteado incrementos en la cuota para 2025 como ajuste de la prestación del servicio. El presupuesto/ingresos previstos por EMULSA para 2025 reflejan un importante volumen destinado a ese servicio.

En cuanto a la separación y reciclaje, COGERSA reporta los datos agregados de la Comunidad (tasa de recogida separada ~24,3 % en 2024) y publica series y rankings municipales. Además, informaciones municipales y de EMULSA sitúan la tasa de separación en Gijón en torno al 35 % (datos 2025, campañas y series municipales), dato empleado por el Ayuntamiento para justificar campañas de impulso de recogida orgánica y planes de residuos. Este porcentaje está alejado de la obligación legal que existe en este momento que es del 55%. En resumen: Gijón está aplicando ajustes en la ordenanza/tarifas y desarrollando campañas para mejorar la recogida separada, mientras sus tasas y costes se reajustan para reflejar la prestación real del servicio y los costes asociados a COGERSA.

Comparación factual y puntos documentados de la gestión de la vivienda y la recogida de basuras en el municipio de Gijón:

  1. Crecimiento VUT y presión sobre vivienda: en Gijón hay evidencia consolidada y publicada (Exceltur y fuentes municipales) de un fuerte crecimiento de plazas en VUT que ha alterado la oferta alojativa y presionado la vivienda en zonas costeras; en Llanes también hay transferencia de plazas hacia vivienda vacacional y el Ayuntamiento ha encargado estudios y reservado suelo público para vivienda protegida.
  2. Promoción de vivienda pública: Gijón formuló el Plan Llave (fase I: concurso de parcelas para viviendas públicas), aunque con fricciones con el Principado; Llanes ha dado pasos administrativos para reservar suelo (≈25.000 m²) y promover convenios y promociones de vivienda protegida, con iniciativas documentadas por grupos municipales. Ambos Consistorios han puesto en marcha actuaciones públicas formales, con distinto alcance y ritmo.
  3. Tasa de basuras y gestión económica: COGERSA publica la tarifa y las memorias; el efecto de la obligación de costear íntegramente la gestión (y las revisiones de tarifas) se traslada a los ayuntamientos. Gijón ha modificado su ordenanza y EMULSA propone y aplica incrementos para adecuar ingresos y gastos del servicio; Llanes ha acordado congelaciones de ordenanzas fiscales, pero reconoce que no puede absorber completamente la subida impuesta por el consorcio (las actas municipales reflejan la aprobación provisional de la ordenanza y la mención explícita a las subidas vinculadas a COGERSA).
  4. Tasas de reciclaje (datos de COGERSA y fuentes locales): COGERSA informa de una tasa de recogida separada global para Asturias del ≈24,3 % en 2024; Gijón muestra, en fuentes municipales/EMULSA, tasas superiores a la media regional (en torno al 35 % en 2025, según datos municipales y campañas), mientras que Llanes presenta cifras municipales sensiblemente inferiores (≈10 % según el desglose local basado en datos de COGERSA para 2023). Estas cifras están documentadas en COGERSA y en resúmenes periodísticos/locales que usan datos del consorcio.

Llanes — vivienda y políticas públicas
En Llanes la relación entre turismo y vivienda también aparece en la documentación municipal: el Ayuntamiento ha elaborado y publicado estudios sobre la situación de las VUT y viviendas vacacionales en el concejo, y existe iniciativa municipal para destinar suelo público a vivienda protegida. En concreto, el gobierno municipal ultra de VecinosxLlanes y PP, dispone de una reserva regional de suelo de ~25.000 m² para vivienda protegida/social, y en el plenario y en la agenda política local hay propuestas para promover promociones de vivienda pública a partir de suelo municipal y convenios con entidades (propuestas de grupos municipales y apariciones en la web oficial del ayuntamiento).

Es decir, en Llanes la respuesta pública ha sido: (1) diagnóstico y estudio del fenómeno VUT desde el propio Ayuntamiento; y (2) propuestas formales para liberar/dotar suelo para vivienda protegida en el Plan General y para buscar convenios para promociones sociales. Esos son pasos formales y documentados por el Consistorio y por los grupos que han instado a la cesión de suelo. Tras algo más de diez años de gobiernos fascistas de Vecinos y PP, tránsfugas y “allegados”, el balance de la gestión del problema de la vivienda es… Cero patatero, por no tener no han sido ni siquiera de aprobar un PGOU pese a llevar miles de euros gastados en la tramitación de este.

Llanes — gestión de la tasa de basuras y datos de reciclaje
Sobre la tasa de basuras, los acuerdos municipales más recientes indican que el Ayuntamiento de Llanes ha optado por congelar tasas e impuestos municipales para 2026, explícitamente señalando que no incrementará el precio del servicio de recogida de basuras “más allá de la subida de tarifas impuesta por COGERSA” (es decir, asumirá la repercusión mínima obligada por el consorcio regional). Los expedientes y actas municipales registran modificaciones provisionales de la ordenanza fiscal de la tasa 111 (recogida de basuras) para 2025, sometidas a exposición pública y debate en Pleno.

En cuanto a separación y reciclaje, los datos disponibles publicados sobre el oriente de Asturias, que recogen cifras de COGERSA por concejos, muestran que Llanes presentó una tasa de separación relativamente baja en el período citado: en el desglose de residuos del oriente, se indica que Llanes generó 10.614 toneladas y separó 1.132 toneladas, lo que corresponde a aprox. un 10 % de recogida separada (dato recogido para 2023 en esa nota local). Ese valor contrasta con la media regional de COGERSA (≈24,3 % en 2024) y con las cifras municipales más altas.

En Llanes, aunque el gobierno municipal de Vecinos y PP decide no subir la tasa municipal de basuras, eso no significa que no haya un incremento real en el coste del servicio para los hogares. El Consorcio de Gestión de Residuos Sólidos de Asturias (COGERSA) es la entidad encargada de la recogida, transporte, tratamiento y reciclaje de residuos en toda la región, y establece tarifas y precios que luego repercuten en los ayuntamientos. Si un municipio tiene una tasa de reciclaje baja como sucede en Llanes, eso implica que una proporción mayor de residuos se deposita en vertedero o requiere tratamientos más complejos y costosos. Esos mayores costes de tratamiento y transporte son cargados por COGERSA al Ayuntamiento a través de sus tarifas.

Aunque el Ayuntamiento de Llanes pueda decidir congelar la tasa municipal para sus vecinos y no aumentar el recibo directamente, seguirá teniendo que pagar más a COGERSA por gestionar unos residuos que se reciclan menos y, por tanto, resultan más costosos de tratar. Ese mayor gasto del municipio terminará repercutiendo en las cuentas públicas locales y podría traducirse en presiones futuras para subir la tasa, en ajustes en otros tributos o en una disminución de servicios, si no se corrige la tasa de reciclaje y se impulsa la separación de residuos.


Este fenómeno refleja un principio básico de la gestión de residuos: cuanto menos se recicla y más se envía al tratamiento o vertedero, más caro es el servicio para el municipio, aunque los vecinos no vean inmediatamente una subida en su recibo municipal. El dinero que no pagan por el tributo lo tendrá que poner el gobierno municipal de los impuestos que pagan los ciudadanos por residir en el municipio.

Para terminar el post quiero manifestar que en Gijón y en Llanes los datos dibujan una realidad difícil de maquillar. En ambos municipios el problema de la vivienda no es una percepción, sino una consecuencia directa de la falta de resultados efectivos: crecimiento de viviendas de uso turístico, presión sobre el mercado residencial y ausencia de promociones públicas materializadas en el tiempo transcurrido. Los planes anunciados, las reservas de suelo y los estudios encargados forman parte del relato institucional, pero la vivienda pública terminada sigue siendo inexistente o insuficiente frente a la magnitud del problema.

En materia de residuos, ocurre algo similar. Las tasas se ajustan, las ordenanzas se modifican y se trasladan costes derivados de COGERSA, mientras las tasas de reciclaje —especialmente en Llanes— continúan lejos de los objetivos legales. Congelar una tasa no elimina el coste; simplemente lo desplaza a otras partidas presupuestarias. Y una recogida separada insuficiente termina encareciendo estructuralmente el servicio.

En definitiva, más allá de discursos, anuncios o confrontaciones políticas, los indicadores objetivos —vivienda pública ejecutada, porcentaje de reciclaje, evolución de tasas— son los que miden la eficacia real de un gobierno municipal. Y cuando esos indicadores no mejoran de forma tangible, la distancia entre la narrativa y la gestión se hace evidente para los vecinos por mucho que Moriyón y Riestra quieran ocultar.

Ya lo dijo Aristóteles: “Somos lo que hacemos repetidamente. La excelencia, entonces, no es un acto, sino un hábito.”

FORO, PP, PSOE... PROMESAS VACÍAS, PROBLEMAS INTACTOS

Hoy podemos leer en la prensa las declaraciones de la alcaldesa de Gijón, Carmen Moriyón, la cual ha cargado con dureza contra el Princip...