LA VIVIENDA EN ASTURIAS: ONCE AÑOS DE SUBIDAS Y EL PROBLEMA SIGUE ENQUISTADO

 

En el análisis por tipo de inmueble, la vivienda de segunda mano ha liderado el crecimiento de los precios en el mercado asturiano. Al cierre del cuarto trimestre del año 2025, el índice para la vivienda usada se situó en 164,483 puntos, lo que supone una variación anual del 14,5%. Por su parte, la vivienda nueva alcanzó un índice de 186,796 puntos, con una variación anual del 10,9%. Aunque la vivienda nueva mantiene un índice nominal más elevado, el ritmo de encarecimiento de la segunda mano ha sido superior en el último tramo del año, registrando una variación trimestral del 2,7% frente al 4,5% de la obra nueva en el mismo periodo. Esta presión sobre los precios de la vivienda usada es la que ha impulsado la tasa general de la comunidad hacia niveles récord no vistos desde el inicio de la serie en 2007.

Los datos del Consejo General del Notariado para el conjunto del año 2025 refuerzan esta tendencia. Durante el año, la compraventa de viviendas en Asturias creció un 4,7%, mientras que el precio medio del metro cuadrado aumentó un 8,7%. Uno de los aspectos más destacados fue el comportamiento del mercado hipotecario, ya que los préstamos para la adquisición de vivienda aumentaron un 18,7%, situando a Asturias entre las comunidades con mayor crecimiento en concesión de crédito hipotecario.

En diciembre de 2025 se realizaron 1.554 operaciones de compraventa, lo que supone un incremento del 0,2% respecto al mismo mes del año anterior. El precio medio se situó en 1.364 euros por metro cuadrado. Durante este mes también se observó una reducción significativa en la superficie media de las viviendas, que cayó un 9,5% hasta los 105 metros cuadrados, el mayor descenso registrado en el país. A pesar de ello, el sector financiero mostró un fuerte dinamismo: el número de préstamos hipotecarios aumentó un 6,4%, mientras que la cuantía media de los nuevos préstamos creció un 25,6%, liderando el incremento nacional en este indicador. Además, la constitución de nuevas sociedades en Asturias aumentó un 58,7% en el último mes del año.

En el conjunto de España, el año 2025 cerró con 752.661 compraventas de viviendas, lo que representa un aumento del 4,4% respecto a 2024. El precio medio nacional del metro cuadrado alcanzó los 1.902 euros, con una subida anual del 7,5%, superando así el máximo histórico registrado en 2007. En cuanto al tipo de vivienda, las viviendas unifamiliares destacaron con un incremento del 11,5%, también por encima de sus registros históricos.

El crecimiento del mercado inmobiliario también estuvo acompañado de un aumento en la financiación hipotecaria. Durante 2025 se concedieron 389.090 nuevos préstamos para la compra de vivienda, un 13,7% más que el año anterior, con una cuantía media de 173.989 euros, lo que supone un incremento del 11,8% respecto a 2024. En paralelo, la constitución de sociedades en España aumentó un 8,9%, lo que refleja una actividad económica dinámica vinculada al sector inmobiliario.

En paralelo al encarecimiento de la vivienda en propiedad, el mercado del alquiler también ha experimentado fuertes subidas en los últimos años. Sin embargo, la evolución reciente muestra un fenómeno diferente: incrementos más intensos pero concentrados en determinadas zonas, mientras que otros mercados comienzan a mostrar señales de estancamiento o retroceso. Según el portal inmobiliario Pisos.com, el precio del alquiler se incrementó un 14,7% en enero respecto al mismo mes del año anterior, una cifra cercana a los máximos históricos registrados hace ocho años https://bit.ly/4sEF3eR

 

A pesar de este aumento general, la evolución del mercado es desigual. En torno a la mitad de las capitales españolas presentan precios estancados o en retroceso, mientras que otras registran subidas moderadas inferiores al 2%. Solo algunas ciudades destacan con incrementos superiores a la media nacional, como Sevilla (35,1%), Madrid (19,6%) y San Sebastián (15,7%). Otras capitales con subidas significativas son Tarragona y León (13,5%), Huesca (12,2%) y Jaén (10%).

Por otro lado, varias capitales parecen haber alcanzado un techo en los precios del alquiler debido a la creciente dificultad de los inquilinos para asumir los costes. En los últimos cinco años, los alquileres se han incrementado cerca de un 46%, casi tres veces más que los salarios, lo que ha reducido la capacidad adquisitiva de los hogares. Además, la incertidumbre jurídica para los propietarios en caso de impago ha llevado a muchos arrendadores a priorizar perfiles de inquilinos considerados más seguros, incluso si eso implica contener el precio del alquiler.

Entre las capitales con subidas muy moderadas se encuentran Toledo (1,7%), Pamplona (1,4%), Almería (1,1%), Burgos (1,1%), Murcia (1,1%), Badajoz (1%), Málaga (0,9%), Albacete (0,9%), Valencia (0,4%) y A Coruña (0,2%). En cambio, algunas ciudades ya registran descensos en los precios del alquiler, como Huelva (-17%), Palencia (-16,4%), Girona (-14,1%), Lleida (-11,6%), Alicante y Salamanca (-11,5%), Zamora (-10,7%), Valladolid (-10,5%), Logroño (-7,7%), Ourense (-6,6%), Las Palmas de Gran Canaria (-6,6%), Bilbao (-5,7%) y Oviedo (-5,4%).

Mientras tanto, la presión de la demanda se está desplazando hacia las ciudades dormitorio y pequeños municipios situados en la periferia de las grandes capitales, donde aún existen precios más accesibles y mejores posibilidades de crecimiento. En estos territorios, la combinación de una oferta limitada de vivienda, el crecimiento del empleo y nuevas inversiones económicas —especialmente en energías renovables o industria— está generando importantes tensiones en el mercado del alquiler. Como consecuencia, los promotores inmobiliarios han optado por concentrar sus proyectos en las grandes capitales y en las zonas metropolitanas con mayor margen de rentabilidad, lo que contribuye a mantener la presión sobre los precios tanto en la compra como en el alquiler de vivienda.

Mientras tanto, la presión de la demanda se está desplazando hacia las ciudades dormitorio y pequeños municipios situados en la periferia de las grandes capitales, donde aún existen precios más accesibles y mejores posibilidades de crecimiento. En estos territorios, la combinación de una oferta limitada de vivienda, el crecimiento del empleo y nuevas inversiones económicas —especialmente en energías renovables o industria— está generando importantes tensiones en el mercado del alquiler. Como consecuencia, los promotores inmobiliarios han optado por concentrar sus proyectos en las grandes capitales y en las zonas metropolitanas con mayor margen de rentabilidad, lo que contribuye a mantener la presión sobre los precios tanto en la compra como en el alquiler de vivienda.

Los datos disponibles dibujan una situación compleja para el mercado de la vivienda en Asturias. Por un lado, el precio de la vivienda en propiedad ha experimentado un crecimiento muy intenso, con una subida del 13,5% en 2025, una de las mayores del país. Este incremento prolonga una tendencia que ya suma once años consecutivos de aumentos, impulsada principalmente por el mercado de vivienda de segunda mano. Este hecho indica que el encarecimiento no se debe tanto a una expansión significativa de la obra nueva como a la revalorización del parque ya existente, lo que sugiere una oferta limitada de vivienda nueva frente a una demanda que continúa creciendo.

El aumento de las compraventas y, especialmente, el fuerte crecimiento del crédito hipotecario (18,7%) reflejan que existe capacidad de financiación y que el mercado continúa activo. Sin embargo, este dinamismo también contribuye a mantener la presión sobre los precios. Cuando el acceso al crédito aumenta al mismo tiempo que la oferta de vivienda no crece al mismo ritmo, el resultado suele ser una escalada de precios. En el caso asturiano, el hecho de que el precio de la vivienda usada crezca más rápido que el de la obra nueva refuerza la idea de que la oferta disponible es limitada y que el mercado se apoya en el stock existente.

Al mismo tiempo, el comportamiento del mercado del alquiler muestra señales de desequilibrio. Aunque el incremento medio del alquiler es elevado, la evolución no es homogénea. Muchas capitales españolas presentan estancamiento o incluso descensos, lo que indica que en determinados mercados los precios han alcanzado niveles difíciles de sostener para los inquilinos. En Asturias, la caída registrada en Oviedo sugiere precisamente ese fenómeno: una posible saturación de precios respecto a la capacidad económica de los hogares.

Los datos sobre la evolución de los alquileres en España también revelan un problema estructural. En los últimos cinco años, los arrendamientos han aumentado cerca de un 46%, mientras que los salarios lo han hecho a un ritmo muy inferior. Esta diferencia entre la evolución de los precios de la vivienda y la capacidad adquisitiva de la población reduce el acceso a la vivienda, especialmente para jóvenes y hogares con ingresos medios o bajos. Cuando los precios crecen mucho más rápido que los salarios, el esfuerzo económico necesario para acceder a una vivienda aumenta de forma sostenida.

Otro elemento relevante es el desplazamiento de la demanda hacia ciudades periféricas y municipios más pequeños, donde los precios todavía son más accesibles. Este movimiento indica que en muchas capitales los precios ya superan el umbral que una parte importante de la población puede asumir. Como consecuencia, la demanda se redistribuye hacia zonas con menor presión inmobiliaria, lo que a su vez provoca nuevas subidas de precios en esos territorios.

En conjunto, los datos muestran que el problema de la vivienda no se limita únicamente al encarecimiento de los precios, sino que también está relacionado con el desequilibrio entre oferta y demanda. El aumento continuado de precios en la compra, el crecimiento del crédito hipotecario, el encarecimiento acumulado del alquiler y el desplazamiento de la demanda hacia zonas periféricas reflejan un mercado tensionado. En el caso de Asturias, la fuerte subida de pecios en el año 2025 y la dependencia del mercado de segunda mano sugieren que la oferta de vivienda disponible no está creciendo al mismo ritmo que la demanda, lo que contribuye a mantener la presión sobre los precios y dificulta el acceso a la vivienda para una parte de la población.


Los datos publicados sobre la evolución del mercado inmobiliario permiten observar un contexto general de fuerte encarecimiento de la vivienda en Asturias, tanto en compra como en alquiler. En el año 2025 el precio de la vivienda en el Principado aumentó un 13,5%, una de las mayores subidas registradas en España, impulsada principalmente por la vivienda de segunda mano y por un mercado con oferta limitada frente a una demanda activa. Este contexto afecta especialmente a aquellos municipios donde la presión sobre la vivienda es mayor y donde el propio Gobierno del Principado ha identificado zonas tensionadas, como sucede en concejos como Gijón y Llanes, gobernados por la derecha extrema de Foro y PP en el primero y la ultraderecha de VecinosxLlanes y PP en la segunda.

En el caso de Gijón, uno de los principales núcleos urbanos de Asturias, el impacto del encarecimiento de la vivienda se relaciona con su peso demográfico, económico y turístico dentro de la región. La ciudad concentra una parte importante de la actividad económica y laboral del centro de Asturias, lo que atrae demanda residencial tanto permanente como temporal. En un contexto regional en el que el precio de la vivienda continúa subiendo y el alquiler ha experimentado incrementos acumulados muy elevados en los últimos años, esta presión se traduce en mayores dificultades para acceder a vivienda a precios asequibles. Los datos nacionales muestran que los alquileres han crecido en dicho municipio cerca de un 46% en cinco años, muy por encima de la evolución de los salarios, lo que reduce la capacidad de acceso de los hogares. En una ciudad como Gijón, donde la demanda de vivienda se mantiene elevada, este fenómeno se traduce en una mayor competencia por el parque de viviendas disponible, especialmente en zonas céntricas o bien comunicadas.

En Llanes, el fenómeno presenta características parcialmente diferentes, pero igualmente relacionadas con la presión sobre la vivienda. Se trata de un concejo con una fuerte orientación turística y una elevada presencia de segundas residencias y viviendas destinadas al alquiler vacacional. En un contexto regional donde la vivienda de segunda mano es el principal motor del encarecimiento de precios, la utilización del parque residencial para usos turísticos puede reducir la disponibilidad de vivienda destinada al alquiler residencial. Cuando la oferta disponible para residencia permanente disminuye mientras la demanda se mantiene o aumenta, los precios tienden a incrementarse o a mantenerse en niveles elevados.

El desplazamiento de la demanda hacia municipios periféricos o con mayor atractivo residencial, observado a escala nacional, también puede influir en concejos como Llanes. Los datos indican que en muchas zonas los precios del alquiler aumentan especialmente en localidades que aún tienen margen de subida o que presentan determinadas oportunidades laborales o económicas. En municipios con fuerte actividad turística o con atractivo residencial, este desplazamiento puede aumentar la presión sobre el parque de vivienda existente.

La combinación de varios factores —encarecimiento general del mercado inmobiliario en Asturias, crecimiento del crédito hipotecario, aumento acumulado de los alquileres y oferta limitada de vivienda disponible— contribuye a explicar la existencia de zonas tensionadas en concejos como Gijón y Llanes. En estos contextos, la presión de la demanda sobre un parque de vivienda limitado genera un escenario en el que el acceso a la vivienda se vuelve más difícil para determinados sectores de la población, especialmente en áreas con mayor concentración de actividad económica o turística.

Para terminar el post quiero manifestar que, en conjunto, los datos muestran una realidad difícil de ignorar. El precio de la vivienda continúa creciendo con intensidad, el alquiler se ha encarecido muy por encima de la evolución de los salarios y la oferta disponible no aumenta al mismo ritmo que la demanda. Esta combinación está generando un acceso cada vez más complicado a la vivienda para una parte significativa de la población, especialmente para los hogares con menor capacidad económica, los jóvenes o quienes dependen del mercado del alquiler.


 Foto: Juan Carlos Armas (PP) y Enrique Riestra (VxLl), los dos inútiles que hoy están al frente del problema de la vivienda

Pese a la evidencia de esta tendencia prolongada en el tiempo, la evolución de los indicadores refleja que el problema persiste año tras año sin que se haya logrado revertir la dinámica general del mercado. La acumulación de subidas, la aparición de zonas tensionadas y el desplazamiento de la demanda hacia otros municipios muestran que la presión sobre la vivienda sigue aumentando mientras las soluciones estructurales no llegan a materializarse con la rapidez necesaria.

En este contexto, también resulta inevitable señalar el papel de la clase política, que año tras año observa cómo el problema se agrava sin que se materialicen respuestas eficaces capaces de modificar esta dinámica. Las cifras se repiten ejercicio tras ejercicio y la situación se enquista mientras el acceso a la vivienda continúa deteriorándose para una parte creciente de la población.

Mientras tanto, los datos siguen reflejando el mismo patrón: precios al alza, acceso cada vez más difícil y un mercado tensionado. En ese escenario, son los vecinos quienes soportan las consecuencias directas de una situación que, a la vista de las cifras y del paso del tiempo sin soluciones claras, resulta cada vez más difícil de justificar.

Ya lo dijo Gustav Mahler: “Una sociedad se juzga por cómo trata a sus miembros más vulnerables.”

 

 

 

LA VIVIENDA EN ASTURIAS: ONCE AÑOS DE SUBIDAS Y EL PROBLEMA SIGUE ENQUISTADO

  En el análisis por tipo de inmueble, la vivienda de segunda mano ha liderado el crecimiento de los precios en el mercado asturiano . ...