BAJO EL GOBIERNO DE CARMEN MORIYÓN, LA ALIMENTACION ESCOLAR SE ENCARECE Y LA DESIGUALDAD CRECE

 

Hoy podemos leer en la prensa regional una infamia más de lo que supone que la derecha extrema (Foro y PP) gobiernen una administración, en este caso es el Ayuntamiento de Gijón. En la noticia se informa del cambio del sistema de comedor escolar de línea fría a línea caliente en los colegios públicos de Gijón ha provocado una gran preocupación entre las familias debido al importante aumento de precios previsto. Aunque ya se esperaba un incremento de costes por la implantación del nuevo modelo, la plataforma de familias "Queremos comer bien" considera que la subida es "desproporcionada" y una "auténtica barbaridad", por lo que ha solicitado al Ayuntamiento que revise las tarifas para evitar un fuerte impacto económico sobre las familias.

 

Según los pliegos del contrato de licitación, el coste mensual del comedor para los usuarios fijos pasaría de los 101,10 euros actuales a un máximo de 147,34 euros, lo que supone un incremento de 46,24 euros al mes, aproximadamente un 45,7 % más.

En cuanto al precio diario de los menús:

  • Los usuarios habituales (quienes utilizan el servicio al menos dos días fijos por semana) pasarían de pagar 6,08 euros a 8,32 euros por menú, una subida de 2,24 euros por comida (36,8 % más).
  • Los usuarios esporádicos pasarían de 6,40 euros a 8,96 euros, es decir, 2,56 euros más por menú (40 % de incremento).

Las mayores críticas se centran en el servicio de atención temprana, donde los aumentos son aún más elevados.

Atención temprana con desayuno:

  • La cuota mensual para usuarios fijos subiría de 22,67 euros a 69,81 euros, un incremento de 47,14 euros, lo que supone más del 207 % de aumento.
  • Los usuarios habituales pasarían de pagar 1,41 euros diarios a 3,94 euros.
  • Los usuarios esporádicos pasarían de 1,46 euros a 4,53 euros.

Atención temprana sin desayuno:

  • La cuota mensual para usuarios fijos aumentaría de 14,51 euros a 53,10 euros, es decir, 38,59 euros más al mes, lo que supone aproximadamente un 266 % de incremento.
  • Los usuarios habituales pasarían de 0,88 euros diarios a 3 euros.
  • Los usuarios esporádicos subirían de 0,93 euros a 3,18 euros.

La plataforma "Queremos comer bien" considera que estas subidas, especialmente las relacionadas con la atención temprana, no pueden justificarse únicamente por el cambio de línea fría a línea caliente y apuntan a un posible problema en la estructura de costes del nuevo contrato.

Además, comparan los precios previstos en Gijón con los de otras comunidades autónomas:

  • Cantabria: 5,70 euros por menú diario.
  • Madrid: 5,50 euros por menú diario.
  • Cataluña: 7,83 euros por menú diario.

También señalan una diferencia importante dentro del propio municipio de Gijón. En el colegio público de Cabueñes, que dispone de cocina propia, las familias pagan alrededor de 80 euros mensuales, muy por debajo de los 147,34 euros previstos para otros centros. Según la plataforma, esta situación genera una importante desigualdad entre alumnos de colegios públicos de la misma ciudad.

Desde la plataforma existe además el temor de que muchas familias interpreten esta subida como una especie de penalización indirecta tras las movilizaciones realizadas para reclamar la eliminación de la línea fría y la implantación de la línea caliente.

Por su parte, Fapas Xixón, a través de su portavoz Lorena Montes Nosti, recuerda que la decisión de implantar el nuevo modelo corresponde al gobierno municipal y reclama medidas para proteger a las familias que no reciben ayudas o becas, pero que necesitan utilizar el comedor escolar por motivos de conciliación familiar y laboral. La federación reconoce algunas ventajas de la línea caliente, como una posible mejora del sabor de los alimentos y la utilización de bandejas de acero inoxidable. Sin embargo, también advierte de varios inconvenientes, entre ellos un mayor coste económico, un incremento de los riesgos relacionados con la proliferación de bacterias y la posibilidad de que la comida no llegue a los centros con la misma temperatura adecuada https://tinyurl.com/mw7y4bsf

Cuando Carmen Moriyón regresó a la Alcaldía de Gijón en junio del año 2023, el conflicto de los comedores escolares ya estaba presente, pero durante su mandato se convirtió en uno de los asuntos educativos que más movilización social ha generado en la ciudad. El principal foco del problema fue el mantenimiento del sistema de línea fría, mediante el cual la comida se elabora en cocinas industriales situadas fuera de Asturias, se transporta refrigerada a los colegios y posteriormente se recalienta antes de ser servida al alumnado https://tinyurl.com/4pxrktx6  

Las críticas de las familias se centraron en la calidad de los menús. Las asociaciones de madres y padres denunciaron que los platos resultaban poco atractivos para los niños, que muchos alimentos perdían sabor, textura y olor durante el proceso de refrigeración y regeneración, y que la comida no respondía al modelo de alimentación saludable y de proximidad que reclamaban para los centros públicos. También se señalaron problemas relacionados con la aceptación de los menús por parte del alumnado y que algunos escolares salían del comedor con sensación de hambre https://tinyurl.com/4pxrktx6 


 Foto: Carmen Moriyón Entrialgo, "Sor promesas" en la vida política

A medida que avanzó el mandato, las críticas dejaron de limitarse a la calidad de la comida y comenzaron a centrarse también en la gestión política del problema. Durante el año 2024 el gobierno municipal de Moriyón reconoció la necesidad de estudiar alternativas y anunció que valoraría la implantación de la línea caliente para sustituir progresivamente el sistema existente https://tinyurl.com/568u42yn Sin embargo, desde las asociaciones de familias se consideró que el proceso avanzaba con lentitud y sin una planificación suficientemente clara.

Otro de los elementos que provocó malestar fue la falta de información sobre el futuro modelo. Durante el año 2025 y los primeros meses del 2026 las familias reclamaron reiteradamente conocer el contenido de los pliegos de contratación, los plazos previstos y las características concretas del nuevo sistema. Varias asociaciones denunciaron públicamente que recibían informaciones parciales o contradictorias y que el gobierno municipal de Moriyón no mantenía una comunicación fluida con los usuarios del servicio https://tinyurl.com/4ch8cumn

La incertidumbre aumentó porque el cambio anunciado inicialmente para el curso 2025-2026 no llegó a materializarse en ese plazo. Conforme se acercaba la finalización del contrato vigente, surgieron dudas sobre si la nueva licitación estaría preparada a tiempo o si sería necesario prolongar temporalmente el modelo anterior. Esta situación alimentó la percepción de retraso en la resolución de un problema que llevaba años siendo objeto de críticas por parte de las familias https://tinyurl.com/nhc6yfsy

Además del debate sobre la calidad de la alimentación, durante estos años también se discutió el modelo de gestión que debía adoptarse. Algunos colectivos defendían la recuperación de cocinas propias en los colegios o sistemas de proximidad vinculados a productores locales. El Ayuntamiento estudió distintas opciones, pero finalmente se inclinó por un sistema de línea caliente centralizada, descartando una implantación generalizada de cocinas en cada centro escolar. Esta decisión no eliminó completamente las discrepancias entre las distintas partes implicadas sobre cuál debía ser el modelo más adecuado para el futuro https://tinyurl.com/568u42yn  

En términos de gestión, el balance del periodo 2023-2026 muestra tres problemas principales: la persistencia de las críticas a la calidad de los menús servidos mediante línea fría, la demora en la implantación de un nuevo modelo de comedor y la falta de información que denunciaron numerosas asociaciones de familias durante el proceso de transición. Aunque el gobierno de Moriyón acabó impulsando la sustitución del sistema existente por uno de línea caliente, la cuestión de los comedores escolares continuó siendo motivo de controversia pública durante gran parte del mandato.

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Si vamos al programa electoral con el que se presentó a las elecciones municipales del año 2023 no vemos una propuesta concreta sobre pasar los comedores escolares de Gijón de línea fría a línea caliente.

Lo que sí recogía el programa general de Foro Asturias en materia educativa era que los comedores forman parte de los llamados “gastos ocultos de la educación”. El texto decía que estos gastos —libros, material escolar, actividades complementarias, desplazamientos y comedoresquiebran el principio de gratuidad de la enseñanza obligatoria y afectan a la igualdad de oportunidades https://tinyurl.com/bsb2v2x7

Además, dentro de sus propuestas generales, Foro planteaba promover desde la Administración autonómica la gratuidad (es decir que los gastos de lo que se tiene que hacer cargo Moriyón  se pasen al gobierno autonómico)  de esos gastos ocultos, incluyendo expresamente el comedor escolar, el transporte, los libros, el material escolar y las actividades complementarias https://tinyurl.com/bsb2v2x7

Por tanto, respecto a esta cuestión, lo que puede afirmarse sin elucubraciones es esto: Foro defendía en su programa la gratuidad progresiva o la eliminación del coste de los comedores como gasto oculto de la escolarización, pero no localizo en ese programa una promesa específica sobre implantar línea caliente en los colegios públicos de Gijón ni sobre subir o mantener precios del comedor municipal.

Para terminar el post quiero manifestar que lo ocurrido con los comedores escolares de Gijón durante el mandato de Carmen Moriyón constituye un ejemplo de cómo una administración puede convertir una reivindicación social legítima en un nuevo problema para las familias. Durante años, padres y madres denunciaron la mala calidad del sistema de línea fría, la escasa presencia de alimentos frescos, la pérdida de calidad de los menús y la falta de respuesta institucional. Lejos de afrontar el problema con la urgencia que merecía, el gobierno municipal de Foro, sostenido por el Partido Popular y un tránsfuga, permitió que el conflicto se prolongara durante buena parte del mandato.

Las familias tuvieron que movilizarse, organizarse y reclamar insistentemente algo tan elemental como una alimentación escolar digna para sus hijos. Mientras tanto, el gobierno municipal fue acumulando retrasos, estudios, anuncios y promesas que tardaron años en concretarse. La sensación transmitida durante todo el proceso fue la de una administración más preocupada por gestionar el desgaste político que por resolver el problema de fondo.

Cuando finalmente se anuncia el cambio a la línea caliente, lo que debería haber sido una buena noticia queda empañado por unas previsiones de precios que han provocado alarma entre las propias familias que llevaban años reclamando mejoras. Resulta difícil explicar cómo una administración que afirma apostar por la igualdad de oportunidades termina presentando un modelo que amenaza con encarecer de forma tan significativa servicios esenciales para la conciliación y el bienestar infantil.

La contradicción política es evidente. Mientras Foro defendía en sus programas la necesidad de combatir los llamados “gastos ocultos” de la educación y hablaba de avanzar hacia una mayor gratuidad de servicios como los comedores escolares, la realidad de su gestión en Gijón deja a las familias ante la perspectiva de asumir costes mucho mayores. Entre las promesas y los hechos existe una distancia que resulta imposible ignorar.

La cuestión de fondo no es únicamente económica. Es una cuestión de prioridades políticas. Un gobierno demuestra cuáles son sus prioridades no por lo que dice en campaña, sino por aquello a lo que destina su tiempo, su energía y sus recursos. Cuando durante años se pospone la solución a un problema que afecta diariamente a miles de niños y familias, cuando las asociaciones denuncian falta de información y cuando la respuesta final genera una nueva preocupación por su coste, es legítimo preguntarse si la infancia y la educación han ocupado realmente un lugar central en la agenda municipal.

Foro y el Partido Popular tienen derecho a defender su modelo de gestión y los ciudadanos tienen derecho a juzgarlo. Y el balance que deja este asunto es el de un conflicto prolongado, una respuesta tardía y una solución que llega acompañada de nuevas incertidumbres. Los niños no deberían convertirse nunca en una variable secundaria dentro de un presupuesto municipal. La alimentación escolar, la conciliación familiar y la igualdad de oportunidades merecen mucho más que improvisación, retrasos y promesas incumplidas.

Porque una ciudad que aspira a ser moderna, justa y cohesionada no puede permitirse que las familias tengan que elegir entre asumir costes cada vez mayores o renunciar a servicios esenciales. Y cuando eso ocurre, la responsabilidad política recae inevitablemente sobre quienes gobiernan y toman las decisiones.

Ya lo dijo Mahatma Gandhi: "La medida de una sociedad se encuentra en cómo trata a sus miembros más débiles." Principio del formulario

 

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Posdata: Si tuviera a Carmen Moriyón y su gobierno municipal delante, les diría que durante una temporada desayunara, comiera y cenara exactamente los mismos menús que se han servido a miles de niños y niñas en los comedores escolares de Gijón. Quizá entonces comprendería mejor las quejas de tantas familias que durante años denunciaron la baja calidad de la comida y reclamaron una alimentación más digna para sus hijos. Tal vez sería un ejercicio más útil que asistir a recepciones, actos institucionales y encuentros en los círculos más acomodados de la ciudad. Porque gobernar también consiste en conocer de primera mano la realidad que viven quienes dependen cada día de los servicios públicos. Bajo el gobierno de Carmen Moriyón, la alimentación escolar se encarece y la desigualdad crece.

 

 

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BAJO EL GOBIERNO DE CARMEN MORIYÓN, LA ALIMENTACION ESCOLAR SE ENCARECE Y LA DESIGUALDAD CRECE

  Hoy podemos leer en la prensa regional una infamia más de lo que supone que la derecha extrema (Foro y PP) gobiernen una administración,...