Ayer se publicaba en la prensa regional que el Ayuntamiento de Llanes cerró el ejercicio 2025 con un resultado económico-patrimonial positivo de 1.526.360,35 euros, frente a las pérdidas de 204.615,84 euros registradas en 2024. La Cuenta General correspondiente al pasado ejercicio refleja además un ahorro neto de 1.955.834,42 euros y una deuda viva de 812.581,46 euros al cierre del año.
El alcalde fascista de Llanes de la formación política VecinosxLlanes, Enrique Riestra, valora estos resultados como una confirmación de la evolución de las cuentas municipales durante los últimos años. "Después de 11 años, todo el mundo percibe que saneamos el Ayuntamiento, cambiamos el modelo económico que venía aplicando el PSOE, muy mal a mi criterio, y estabilizamos una senda económica que prioriza la gestión y el control racional del dinero de los vecinos", afirma el regidor, quien añade: "Una vez más, cumplimos con todos los trámites económicos".
Foto: el alcalde fascista de Llanes, Enrique Riestra RozasLa Cuenta General de 2025 recoge unos ingresos de gestión ordinaria de 22.040.660,17 euros, lo que supone un incremento del 9,4% respecto al ejercicio anterior. Los gastos de gestión ordinaria alcanzaron los 20.394.504,91 euros y el resultado de esta gestión se situó en 1.646.155,26 euros, frente a los 618.703,07 euros contabilizados en 2024.
El fascista Riestra señala también la evolución experimentada por el presupuesto municipal y el descenso del endeudamiento. "Los números están ahí, pasamos de presupuestos de apenas 16 millones a más de 23. En cuatro años eliminamos 7,5 millones de deuda, que además nadie sabe bien de dónde venía. Los remanentes de tesorería solo son positivos desde hace 11 años. El pago medio a proveedores oscila entre los 10 y 20 días. En definitiva, demostramos que hay otra forma de manejar el dinero de todos, y eso es bueno, porque así la gente podrá elegir entre dos modelos enfrentados. Obviamente creo que es infinitamente mejor el de ahora", sostiene el alcalde.
El informe de control financiero concluye con un resultado favorable. A 31 de diciembre de 2025, la deuda viva municipal ascendía a 812.581,46 euros, equivalente al 3,72% de los ingresos corrientes liquidados, que sumaron 21.798.875,72 euros.
"Vemos que el ratio de endeudamiento no llega ni al 4%", destaca Riestra. El alcalde señala asimismo que el Ayuntamiento mantiene al día sus obligaciones de rendición de cuentas: "Estamos cumpliendo los plazos con la Sindicatura y con el Ministerio; no todos los ayuntamientos pueden decir lo mismo. Estamos al día con el órgano fiscalizador demostrando con datos fehacientes que la economía llanisca está en una buena senda, positiva".
El balance municipal correspondiente al ejercicio presenta un activo total de 95.785.139,69 euros y un patrimonio neto de 87.370.413,35 euros. El pasivo corriente quedó situado en 5.741.022,70 euros, un 9% menos, mientras que el pasivo no corriente alcanzó los 2.673.703,64 euros.
Es importante distinguir esos dos conceptos porque los 5,74 millones de pasivo corriente no equivalen a deuda bancaria, ni los 2,67 millones de pasivo no corriente tienen por qué ser íntegramente préstamos.
En contabilidad pública municipal:
- Pasivo corriente (5.741.022,70 €): son las obligaciones que vencen o previsiblemente deben liquidarse a corto plazo, normalmente dentro de los 12 meses siguientes al cierre. Puede incluir facturas y obligaciones pendientes de pago a proveedores y contratistas, acreedores por operaciones presupuestarias y no presupuestarias, deudas con administraciones públicas, cantidades pendientes de transferir, fianzas y depósitos recibidos a corto plazo, así como la parte de préstamos que vence durante el siguiente ejercicio.
- Pasivo no corriente (2.673.703,64 €): recoge las obligaciones a largo plazo, es decir, aquellas cuyo vencimiento supera normalmente los 12 meses. Aquí pueden aparecer préstamos a largo plazo, otras deudas financieras, fianzas o depósitos recibidos a largo plazo y determinadas provisiones u obligaciones futuras.
Por tanto, hay una cuestión muy interesante en las cifras que ha facilitado el fascista Riestra. El alcalde dice que la «deuda viva» es de 812.581,46 euros, pero el balance presenta 8.414.726,34 euros de pasivo total (5.741.022,70 + 2.673.703,64). No existe necesariamente contradicción, porque «deuda viva» y «pasivo» son conceptos contables diferentes. La deuda viva se refiere fundamentalmente al endeudamiento financiero computable, mientras que el pasivo incluye además muchas otras obligaciones del Ayuntamiento.
Y hay otro punto que merece comprobarse: el texto dice que en el año 2025 el Ayuntamiento formalizó un préstamo con el IDAE de 1.861.122,18 euros, mientras que la deuda viva indicada es de solo 812.581,46 euros. Para explicar correctamente esa diferencia necesitaríamos ver el desglose del balance de la Cuenta General de Llanes del año 2025, especialmente las cuentas que componen esos 5.741.022,70 € y 2.673.703,64 €.
Otro de los principales indicadores recogidos en las cuentas es el remanente de tesorería para gastos generales, que asciende a 7.119.700,68 euros después de descontar 1.933.592,27 euros correspondientes a saldos de dudoso cobro y 1.901.690,93 euros por exceso de financiación afectada.
Sobre la ejecución de las cuentas municipales, Riestra afirma que "la ejecución presupuestaria es alta. De hecho, la siguiente que venga va a ser muy buena y tenemos muchísimas obras en licitación y en ejecución, que así lo demostrarán". El alcalde rechaza además las críticas del Grupo Socialista municipal sobre esta cuestión: "Ese mantra que plantean los que quieren confundir de que no se gasta y no se ejecuta es falso, los datos lo refutan"… Otra mentira y engaño más.
El regidor defiende igualmente el empleo del remanente de tesorería para financiar actuaciones municipales. "Ejecutamos el remanente de tesorería como parte de la inversión del Ayuntamiento, una inversión que no tiene comparación con las de los anteriores gobiernos socialistas. Se puede ver y comprobar, porque los números son públicos. El capítulo de inversiones junto con las liquidaciones y el remanente de tesorería seguramente multiplica por siete o por ocho la de las legislaturas socialistas", sostiene.
Las transferencias corrientes recibidas durante 2025 ascendieron a 5.803.666,11 euros, mientras que la participación en los tributos del Estado alcanzó los 4.310.362,94 euros. Por su parte, las obligaciones reconocidas netas totales sumaron 24.645.609,32 euros, de los cuales 12.544.940,16 euros correspondieron a servicios públicos básicos.
Durante el pasado ejercicio, el Ayuntamiento formalizó además un préstamo con el Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE) por importe de 1.861.122,18 euros. La operación cuenta con un tipo de interés del 0% y un año de carencia, y la primera cuota está prevista para noviembre de este año. Las certificaciones bancarias incorporadas a la documentación confirman saldos coherentes con la contabilidad municipal.
La Cuenta General de 2025 será dictaminada por la Comisión Informativa, elevada al Pleno municipal este martes y posteriormente rendida a la Sindicatura de Cuentas antes del 15 de octubre.
El alcalde se refiere también a una modificación de crédito que incluye partidas destinadas al acopio de materiales para actuaciones tanto en la zona rural como en infraestructuras urbanas. "Del remanente que teníamos ahora nos va a quedar 50.000 euros para posibles eventualidades", explica Riestra.
De esta forma, las cuentas correspondientes a 2025 reflejan un resultado económico-patrimonial positivo, un remanente de tesorería para gastos generales superior a siete millones de euros y una deuda viva equivalente al 3,72% de los ingresos corrientes liquidados. La información y documentación relacionada con estos datos puede consultarse en este enlace sobre la Cuenta General de 2025 del Ayuntamiento de Llanes.
La primera mentira que nos vende el fascista Enrique Riestra la comprobamos cuando afirma que él cumple con sus obligaciones legales. He revisado la documentación oficial de la Sindicatura de Cuentas del Principado de Asturias y, tomando como criterio el incumplimiento de la obligación legal de rendir la Cuenta General dentro del plazo establecido, el Ayuntamiento de Llanes presenta tres ejercicios claramente acreditados desde su llegada al poder municipal en el año 2015: 2015, 2020 y 2023.
La situación queda así:
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Ejercicio de la Cuenta General |
Situación de Llanes |
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2015 |
❌ No presentada en plazo / figura como no presentada |
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2016 |
Sin incumplimiento acreditado en la documentación revisada |
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2017 |
Sin incumplimiento acreditado |
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2018 |
✅ Rendida |
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2019 |
✅ Rendida en plazo |
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2020 |
❌ No rendida |
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2021 |
Sin incumplimiento de rendición acreditado |
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2022 |
✅ Rendida en plazo el 16/10/2023 |
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2023 |
❌ No rendida |
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2024 |
✅ Rendida en plazo el 15/10/2025 |
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2025 |
⏳ Todavía no puede calificarse: el plazo termina el 15/10/2026 |
Por tanto, el dato que puedo sostener documentalmente es de 3 incumplimientos desde el ejercicio 2015: las cuentas de 2015, 2020 y 2023.
Hay documentación especialmente contundente para sostenerlo. En el informe oficial correspondiente a 2015, la Sindicatura divide a los ayuntamientos entre cuentas presentadas en plazo, fuera de plazo y «No presentadas». En esta última categoría aparecen expresamente Lena, Llanes, Ponga, Villanueva de Oscos y Villayón.
Para los ejercicios más recientes, el informe definitivo de fiscalización del sector público local de 2024, aprobado por la Sindicatura en enero de 2026, contiene un apartado específico sobre «Cuentas pendientes de rendir». A fecha 15 de octubre de 2025 identifica expresamente al Ayuntamiento de Llanes con las cuentas de «2020 y 2023» pendientes. Es decir, no se trata de una interpretación política: son los dos ejercicios que señala literalmente el órgano fiscalizador.
Además, podemos comprobar los ejercicios que sí cumplió. Por ejemplo, la Sindicatura señala que Llanes estuvo entre los ayuntamientos que habían presentado las cuentas de 2019 incluso antes del plazo ordinario del 15 de octubre. Para la Cuenta General de 2022, figura una fecha de presentación del 16 de octubre de 2023, considerada expresamente «en plazo» por la Sindicatura, ya que ese año el vencimiento efectivo era el día 16.
Y hay otro dato relevante respecto a la afirmación actual de Enrique Riestra de que están cumpliendo los plazos: para 2024 sí es cierto. La Sindicatura registra que el Ayuntamiento de Llanes remitió la Cuenta General de 2024 exactamente el 15 de octubre de 2025, calificándola como «En plazo».
Por tanto, una formulación rigurosa sería:
«Desde que el partido fascista VecinosxLlanes accedió al gobierno municipal en 2015, el Ayuntamiento de Llanes ha incumplido en tres ejercicios la obligación de rendir en plazo la Cuenta General ante la Sindicatura de Cuentas: 2015, 2020 y 2023. La propia Sindicatura incluyó a Llanes entre los ayuntamientos que no presentaron la Cuenta General de 2015 y, en su último informe de fiscalización del sector público local, señala expresamente que permanecían pendientes las correspondientes a 2020 y 2023.»
Un matiz importante: no incluiría todavía el año 2025. Estamos a 14 de septiembre de 2026 y el plazo para rendir esa Cuenta General finaliza el próximo 15 de octubre de 2026. Por tanto, a día de hoy no existe incumplimiento de ese ejercicio a falta de unos días para cumplir dicho plazo.
Hay un segundo elemento que debe incorporarse al análisis de las cuentas presentadas por el alcalde de Llanes, Enrique Riestra: la elevada recaudación fiscal que soportan los vecinos del concejo. Hablar del resultado positivo de las cuentas municipales sin poner sobre la mesa cuánto recauda el Ayuntamiento a través de los principales impuestos locales ofrece una fotografía incompleta de la situación económica municipal.
Los datos proceden del informe «La competitividad fiscal en el Principado de Asturias. Una propuesta de mejora», elaborado por el Instituto de Estudios Económicos (IEE) en colaboración con la Federación Asturiana de Empresarios (FADE). El estudio analiza la fiscalidad de los municipios asturianos utilizando información procedente del Ministerio de Hacienda y examina, entre otras cuestiones, la recaudación por habitante y la competitividad fiscal municipal. Puede consultarse el informe completo sobre competitividad fiscal publicado por FADE e IEE.
Y el dato referido a Llanes resulta especialmente significativo. Llanes aparece como el segundo municipio asturiano con mayor recaudación por habitante en los principales impuestos municipales analizados, alcanzando los 724 euros por vecino, únicamente superado por Carreño, con 805 euros por habitante. Por detrás de Llanes aparecen Gozón, con 677 euros; Llanera, con 638 euros; Corvera de Asturias, con 527 euros; y Cangas de Onís, con 487 euros por habitante.
El estudio toma en consideración los principales tributos municipales: Impuesto sobre Bienes Inmuebles (IBI), Impuesto sobre Vehículos de Tracción Mecánica (IVTM), Impuesto sobre Actividades Económicas (IAE), Impuesto sobre el Incremento del Valor de los Terrenos de Naturaleza Urbana (IIVTNU o plusvalía municipal) e Impuesto sobre Construcciones, Instalaciones y Obras (ICIO).
Los 724 euros por habitante registrados en Llanes adquieren mayor dimensión cuando se comparan con la media de los municipios españoles, situada en 474 euros por habitante. Esto supone que la recaudación fiscal municipal por vecino en Llanes se encuentra aproximadamente un 52,7% por encima de esa referencia nacional.
Este dato resulta relevante al analizar el resultado económico-patrimonial positivo de 1.526.360,35 euros correspondiente a 2025 y el ahorro neto de 1.955.834,42 euros que presenta el Ayuntamiento. Esos resultados económicos forman parte de las cuentas municipales aportadas por el propio gobierno local. Pero un resultado positivo no debe analizarse aisladamente de los ingresos que permiten obtenerlo, entre ellos los procedentes de los tributos municipales.
De hecho, la propia Cuenta General señala que los ingresos de gestión ordinaria alcanzaron en 2025 los 22.040.660,17 euros, un 9,4% más que el año anterior, mientras los gastos de gestión ordinaria fueron de 20.394.504,91 euros. Por tanto, cuando Riestra reivindica el resultado económico como prueba de la gestión municipal, existe otro dato objetivo que debe formar parte del mismo análisis: Llanes se encuentra entre los municipios asturianos que más recaudan por habitante mediante sus principales impuestos locales.
Además, el informe FADE-IEE permite introducir otro matiz. En su Índice de Competitividad Fiscal Local Normativa de 2024, Llanes obtiene 88 puntos, mientras que el promedio del Principado de Asturias alcanza los 98 puntos. En este indicador, una puntuación superior representa una mejor competitividad fiscal. Llanes queda, por tanto, por debajo del promedio asturiano.
No debe confundirse, sin embargo, este indicador con la recaudación por habitante. Son magnitudes diferentes: el dato que coloca a Llanes en segunda posición es el de recaudación por habitante de los principales impuestos municipales, mientras que el índice de competitividad fiscal analiza la configuración normativa de la fiscalidad local.
Por ello, cuando el gobierno municipal presenta como uno de sus principales logros el saneamiento económico del Ayuntamiento y el resultado positivo de sus cuentas, también resulta necesario incorporar al análisis el esfuerzo recaudatorio que existe detrás de los ingresos municipales. Llanes alcanza los 724 euros por habitante, frente a los 474 euros de referencia nacional, una diferencia de 250 euros por vecino.
En consecuencia, el resultado económico positivo presentado por el gobierno de Enrique Riestra es un dato contable verificable, pero también lo es que Llanes ocupa la segunda posición entre los municipios asturianos analizados por recaudación por habitante en los principales impuestos locales. Ambos datos deben contemplarse conjuntamente para ofrecer una imagen completa de las finanzas municipales.
El propio alcalde afirma que durante su mandato se ha establecido una política que «prioriza la gestión y el control racional del dinero de los vecinos». Precisamente por tratarse del dinero de los vecinos, el nivel de recaudación fiscal por habitante constituye un elemento esencial a la hora de valorar los resultados económicos que presenta el Ayuntamiento.
Hay otra realidad que conviene colocar al lado de los discursos del alcalde fascista de Llanes sobre el saneamiento de las cuentas municipales y la gestión del «dinero de los vecinos»: el coste que supone para esos mismos vecinos mantener la estructura política del gobierno municipal.
Retribuciones del gobierno fascista de VecinosxLlanes y PP a su llegada al gobierno municipal en el año 2023
Los datos facilitados cuando se constituyó el actual gobierno municipal y se fijaron sus retribuciones en 2023 reflejan el siguiente coste: Enrique Riestra y Juan Carlos Armas perciben 46.200 euros anuales cada uno, mientras que Priscila Alonso, Miguel Alonso, Mónica y Juan Valladares tienen asignadas retribuciones de 30.100 euros anuales cada uno. Por su parte, José Ramón Amor Sordo figura con una retribución anual de 33.278 euros. En conjunto, y según las cifras recogidas en el cuadro, las retribuciones de estos siete miembros del gobierno municipal ascienden a 293.902 euros anuales.
A esa cantidad se añade el coste del asesor puesto a dedo por el fascista Riestra. El cuadro recoge una retribución mensual compuesta por 1.288,31 euros de base, 811,08 euros de complemento de destino y 1.316,91 euros de complemento específico, además de dos pagas extraordinarias, situando su coste anual indicado en 47.824 euros.
De acuerdo con esas cifras, la suma de las retribuciones del gobierno recogidas en el cuadro y el coste anual del asesor asciende a 341.726 euros al año. Es decir, más de un tercio de millón de euros anuales de recursos públicos.
Este dato cobra especial relevancia cuando se contrapone con la fiscalidad municipal. Como hemos visto anteriormente, el estudio elaborado por FADE y el Instituto de Estudios Económicos sitúa a Llanes como el segundo municipio asturiano con mayor recaudación por habitante a través de los principales impuestos municipales analizados, con 724 euros por habitante, únicamente por detrás de Carreño. Informe de FADE e IEE sobre la competitividad fiscal en Asturias
Por eso, cuando el gobierno municipal reivindica los buenos resultados de las cuentas, también resulta legítimo preguntarse cuánto cuesta la propia estructura política que administra esos recursos y de dónde procede el dinero con el que se pagan esas retribuciones. El dinero destinado a los cargos públicos y al personal eventual no surge de manera independiente de las cuentas municipales: forma parte del gasto de una administración cuyos recursos proceden, entre otras fuentes, de los impuestos y tasas, de las transferencias de otras administraciones y de otros ingresos públicos.
La comparación permite plantear una cuestión política concreta: ¿es razonable mantener este nivel de retribuciones políticas en un municipio cuyos contribuyentes soportan una de las mayores recaudaciones por habitante de Asturias? El debate resulta especialmente pertinente cuando el propio gobierno utiliza el superávit, el remanente y el ahorro neto como demostración de una buena administración del «dinero de los vecinos».
Hay una cuestión que desde que accedieron al gobierno municipal en el año 2015 no han aclarado a los llaniscos, ¿cuáles eran las retribuciones que percibían en la vida civil en sus profesiones? Se sabe y conoce por todos los llaniscos que muchos de ellos no perciben dichas retribuciones que cobran del erario público por ser muchos de ellos personas carentes de profesión o pertenecientes al régimen de autónomos. El contraste, en cualquier caso, es claro: por un lado, Llanes aparece en el estudio FADE-IEE con 724 euros por habitante de recaudación de los principales impuestos municipales; por otro, las cifras aportadas para 2023 sitúan en 341.726 euros anuales la suma del coste salarial indicado para los siete integrantes del gobierno recogidos en el cuadro y el asesor. Son dos datos que pueden y deben formar parte del debate sobre la gestión económica municipal.
Presumir de superávit sin incorporar al análisis cuánto se recauda de los contribuyentes y cuánto cuesta la estructura política que gobierna el Ayuntamiento deja fuera dos elementos fundamentales de las cuentas. Un Ayuntamiento puede presentar resultados positivos y, simultáneamente, mantener una elevada recaudación fiscal y unas determinadas retribuciones políticas. La valoración de la gestión no debería hacerse únicamente mirando cuánto dinero queda al final del ejercicio, sino también cuánto se obtiene de los vecinos y en qué se gasta.
A estos datos económicos que conocemos hay que añadir otra cuestión que resulta necesaria para conocer con precisión el endeudamiento real del Ayuntamiento de Llanes al cierre del año 2025: las operaciones de crédito destinadas a financiar la rehabilitación del Cinemar y de la macrotraída de Posada.
El Ayuntamiento aprobó en 2024 un presupuesto que contemplaba 4,6 millones de euros para la rehabilitación del Cinemar y 1,12 millones para tres tramos de la macrotraída, inversiones vinculadas a una operación de endeudamiento por aproximadamente 5,72 millones de euros. Así consta en la información publicada por el propio Ayuntamiento sobre la aprobación definitiva del presupuesto de aquel ejercicio. Presupuesto de 2024 del Ayuntamiento de Llanes
La existencia de esa financiación mediante endeudamiento volvió a ser reconocida por el Ayuntamiento cuando presentó el presupuesto de 2025. En su propia información municipal señaló que tanto la rehabilitación del Cinemar como la macrotraída estaban «financiadas a través de préstamos», indicando además que se incorporarían aproximadamente 4,5 millones de euros correspondientes al Cinemar y 960.000 euros de la macrotraída como remanentes de crédito. Información oficial del Ayuntamiento sobre el Presupuesto de 2025
Este antecedente debe ponerse en relación con las cifras que ahora ofrece la Cuenta General de 2025. Según los datos difundidos, a 31 de diciembre de 2025 la deuda viva del Ayuntamiento ascendía únicamente a 812.581,46 euros, equivalente al 3,72% de los ingresos corrientes liquidados.
La Cuenta General presenta, al mismo tiempo, un pasivo corriente de 5.741.022,70 euros y un pasivo no corriente de 2.673.703,64 euros, lo que supone un pasivo total de 8.414.726,34 euros. Estas cantidades no pueden identificarse directamente con deuda bancaria, porque el concepto contable de pasivo comprende obligaciones de distinta naturaleza.
Existe además otra operación financiera formalizada durante 2025. Según la información de la propia Cuenta General, el Ayuntamiento formalizó un préstamo con el Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE) por 1.861.122,18 euros, al 0% de interés y con un año de carencia. Su primera cuota está prevista para noviembre de 2026.
Por tanto, la cifra de 812.581,46 euros de deuda viva necesita ser diferenciada de las operaciones de crédito aprobadas o formalizadas por el Ayuntamiento. Una operación de préstamo puede estar concedida o formalizada sin que todo su importe haya sido efectivamente dispuesto. En ese supuesto, la cantidad pendiente de disponer no equivale necesariamente a deuda viva existente a 31 de diciembre.
Por esa razón, con la documentación actualmente examinada no puede afirmarse que los aproximadamente 5,72 millones destinados al Cinemar y a la macrotraída estuvieran íntegramente incluidos en los 812.581,46 euros de deuda viva, pero tampoco puede afirmarse que esos préstamos hayan desaparecido de las obligaciones financieras municipales. Para determinarlo es necesario conocer el importe formalizado, el capital efectivamente dispuesto, las cantidades amortizadas y el saldo pendiente de disponer a 31 de diciembre de 2025.
Y esa distinción resulta fundamental cuando se comunica a los vecinos que «el ratio de endeudamiento no llega ni al 4%». La cifra del 3,72% describe la deuda viva computada a una fecha concreta, pero no informa por sí misma del volumen total de financiación bancaria contratada o disponible para inversiones municipales.
Por ello, junto a los 812.581,46 euros de deuda viva que presenta el gobierno municipal, resulta necesario explicar públicamente qué situación tenían a 31 de diciembre de 2025 los aproximadamente 5,72 millones de financiación destinada al Cinemar y a la macrotraída y el préstamo de 1.861.122,18 euros del IDAE. Solo con ese desglose puede conocerse con exactitud qué préstamos estaban formalizados, cuánto dinero había utilizado efectivamente el Ayuntamiento, cuánto debía devolver y cuánto permanecía pendiente de disposición… De eso el fascista Riestra no habla.
No se trata de sumar automáticamente todas esas cantidades y denominarlas deuda, porque contablemente sería incorrecto. Se trata de que, al valorar el nivel de endeudamiento municipal los llaniscos puedan conocer no solamente la deuda viva que aparece a 31 de diciembre, sino también las operaciones de crédito formalizadas y su grado efectivo de disposición. Esa información es la que permite ofrecer una fotografía completa de la situación financiera del Ayuntamiento y valorar en su contexto la afirmación de que Llanes mantiene un endeudamiento inferior al 4%.
Para terminar el post quiero manifestar que después de confrontar el relato difundido por el alcalde fascista, Enrique Riestra con los datos que acompañan a las propias cuentas, la discusión no está en negar que determinadas cifras sean ciertas, sino en cuestionar la fotografía que se construye seleccionando únicamente aquellas que favorecen al gobierno municipal. Un resultado económico-patrimonial positivo de 1,52 millones y una deuda viva del 3,72% son datos contables; presentarlos como demostración suficiente de una situación financiera excepcional es otra cosa. La propia documentación sitúa el pasivo total en 8,41 millones de euros y reconoce operaciones financieras que requieren ser explicadas en su contexto.
Una Cuenta General no debería convertirse en un instrumento de propaganda. Si se presume ante los llaniscos de una deuda viva de apenas 812.581 euros, también debería explicarse con idéntica claridad qué sucede con los aproximadamente 5,72 millones de financiación vinculada al Cinemar y la macrotraída, cuánto se ha dispuesto, cuánto permanece pendiente y cómo se integra esa operación en la situación financiera municipal. La documentación examinada no permite sumar automáticamente esos créditos a la deuda viva, pero tampoco permite hacerlos desaparecer del análisis.
Lo mismo sucede con el denominado superávit. Llanes aparece con 724 euros por habitante de recaudación en los principales impuestos municipales analizados, segunda cifra entre los municipios asturianos recogidos en el estudio citado, y 250 euros por encima de la referencia nacional utilizada en ese mismo análisis. Presumir de resultados positivos sin hablar al mismo tiempo del nivel de recaudación que contribuye a sostener los ingresos municipales ofrece una visión incompleta.
También existe el coste político. Según las cifras recogidas para 2023, las retribuciones señaladas para siete integrantes del gobierno y un asesor sumaban 341.726 euros anuales. Puede defenderse políticamente ese gasto o considerarse excesivo, pero lo que no resulta coherente es hablar permanentemente del «dinero de los vecinos» y excluir del escaparate precisamente cuánto pagan esos vecinos y cuánto cuesta la estructura política encargada de administrarlo.
Y todavía existe una contradicción más difícil de esconder detrás de un titular. Riestra asegura: «Estamos cumpliendo los plazos con la Sindicatura» y «estamos al día con el órgano fiscalizador». Sin embargo, la documentación examinada recoge tres ejercicios con incumplimientos acreditados desde 2015 —2015, 2020 y 2023—, y señala que, a 15 de octubre de 2025, las cuentas de 2020 y 2023 permanecían pendientes de rendición. Una cosa es poder afirmar que actualmente se está cumpliendo un determinado plazo y otra muy distinta convertirlo en un relato de cumplimiento histórico permanente.
Eso es precisamente lo que los llaniscos deberían exigir: la fotografía completa y no únicamente el encuadre elegido por el alcalde. Deuda viva, operaciones de crédito formalizadas, pasivo, presión recaudatoria, coste del gobierno, ejecución presupuestaria y cumplimiento de las obligaciones de rendición de cuentas. Todo junto. Porque seleccionar los indicadores favorables y silenciar los que complican el relato puede producir una imagen políticamente eficaz, pero no ofrece por sí sola una visión completa de la realidad financiera del Ayuntamiento de Llanes.
Y frente a este despliegue comunicativo del gobierno municipal aparece otro problema político: ¿dónde está la oposición? Correspondería especialmente al Grupo Municipal Socialista fiscalizar estas cifras, solicitar los expedientes de las operaciones financieras, contrastar públicamente la Cuenta General y explicar a los vecinos aquello que el gobierno no explica. Si esa labor no se está realizando con la profundidad y la contundencia necesarias, la responsabilidad política alcanza también a quienes tienen encomendada la función de oposición y control.
Quizá el PSOE asturiano y su secretario general, Adrián Barbón, deberían preguntarse si la organización socialista de Llanes dispone actualmente de los mimbres necesarios para ejercer una oposición eficaz, documentada y reconocible, o si necesita una renovación capaz de construir una alternativa creíble. Esa es una valoración política que corresponderá hacer a los propios socialistas y, finalmente, a los electores.
Porque después de once años de gobierno, Llanes necesita menos propaganda y más explicaciones; menos cifras aisladas y más cuentas completas; menos relatos y más fiscalización. Los números pueden ser ciertos y, aun así, contar solamente una parte de la historia. La obligación de quien gobierna es explicar el conjunto. La de la oposición, comprobarlo. Y la de los ciudadanos, no conformarse con el titular.
Ya lo dijo Mark Twain: «Hay tres clases de mentiras: mentiras, malditas mentiras y estadísticas.»

