Hoy podemos leer en la prensa regional que el gobierno municipal del Ayuntamiento de Llanes ha culminado la primera fase de la restauración de Los Cubos de la Memoria, la emblemática intervención artística de Agustín Ibarrola en el puerto de la villa, devolviendo a 152 bloques de hormigón la intensidad cromática y la fuerza visual con las que fueron concebidos. La actuación, financiada con fondos europeos Next Generation EU y enmarcada en el Plan de Sostenibilidad Turística en Destino, ha supuesto una inversión superior a los 150.000 euros y ha sido ejecutada por la empresa especializada Sabbia Conservación y Restauración S.L. bajo un estricto protocolo científico-artístico.
El proceso, desarrollado durante varios meses por un equipo de restauradores y conservadores con titulación universitaria, incluyó un exhaustivo análisis colorimétrico, una limpieza manual especializada y una reintegración cromática realizada con absoluta fidelidad al método original de Ibarrola, utilizando los mismos tipos de pintura, tonalidades y herramientas que el propio artista empleó en su día. Tal y como el creador había advertido ya el autor Ibarrola en el año 2008, la intervención era urgente para garantizar la supervivencia de la obra, por lo que el proyecto no se limita a la recuperación estética, sino que culminará con una documentación técnica detallada y un plan de conservación preventiva para asegurar su mantenimiento a largo plazo. Pues bien, tras siete años de gobierno socialista y diez años más de oprobio del gobierno ultra de, VecinosxLlanes y PP, y porque la mayoría del dinero viene de Europa por los fondos Nex Generation EU, se han restaurado dichos cubos.
Foto: los tres caraduras que hoy intentan vender gato por liebre, con la obra de los Cubos de la Memoria
Durante la visita a la obra restaurada, el alcalde fascista, Enrique Riestra, subrayó el carácter simbólico y estratégico de esta actuación. Para Riestra, la finalización de esta fase supone “el cumplimiento de una deuda histórica” con el legado de Agustín Ibarrola y con el propio municipio. «Hemos cumplido con el legado de Agustín Ibarrola y hemos devuelto a nuestro municipio uno de sus símbolos más queridos y fotografiados. Gracias al saneamiento financiero y a la capacidad de captar fondos europeos, no solo hemos restaurado, sino que aseguramos la preservación de esta obra para las próximas generaciones».
En sus palabras, Llanes recupera “uno de sus símbolos más queridos y fotografiados”, y lo hace, según sus mentiras, gracias a una gestión económica saneada y a la capacidad del consistorio para captar fondos europeos, lo que permite no solo restaurar la obra, sino garantizar su preservación para las próximas generaciones.
En la misma línea se expresó la concejala de Turismo, Aurora Aguilar (PP), quien destacó el enorme peso de esta intervención dentro de la estrategia turística local. Aguilar afirmó que la recuperación de Los Cubos era una de las actuaciones más esperadas y complejas del plan de sostenibilidad, y que su renovado esplendor refuerza de forma decisiva la imagen de Llanes como un destino que cuida y potencia su patrimonio cultural singular, enriqueciendo tanto la experiencia de los visitantes como la de los vecinos.
Aurora Aguilar, subrayó el impacto estratégico de la restauración. «La recuperación de Los Cubos era una de las actuaciones más importantes y complejas de nuestro plan. Su renovado esplendor refuerza la marca Llanes como un destino que valora y potencia su patrimonio cultural distintivo, enriqueciendo la experiencia tanto para el visitante como para el residente»
La visita institucional contó también con la presencia de la concejala de la Villa, Mónica Remis, y sirvió para constatar que, con esta primera fase ya concluida, Llanes consolida la perdurabilidad de una obra de arte contemporáneo plenamente integrada en su paisaje portuario, alineando conservación del patrimonio, desarrollo sostenible y proyección cultural del concejo https://bit.ly/3ZEXxPM
El Plan de Sostenibilidad Turística en Destino (PSTD) de Llanes, denominado “Llanes en el Camino”, es una estrategia integral orientada a transformar el modelo turístico del concejo hacia criterios de sostenibilidad ambiental, económica y social, reforzando al mismo tiempo su identidad cultural y paisajística. El plan busca consolidar a Llanes como un destino de calidad durante todo el año, reduciendo la estacionalidad y mejorando la convivencia entre visitantes y residentes.
Obras y actuaciones principales
El PSTD se articula en varias líneas de actuación que combinan conservación del patrimonio, mejora de espacios públicos y modernización del destino:
- Conservación y puesta en valor del patrimonio cultural, donde se encuadra la restauración de Los Cubos de la Memoria, una de las intervenciones más emblemáticas del plan por su valor artístico, simbólico y turístico.
- Revalorización del entorno del Camino de Santiago a su paso por el concejo, con mejoras en señalización, accesibilidad, espacios de descanso y paisajismo.
- Mejoras en la movilidad y los espacios urbanos, orientadas a un turismo más ordenado y sostenible, priorizando al peatón y la integración paisajística.
- Digitalización y modernización del destino, con herramientas para una mejor gestión de flujos turísticos, información al visitante y promoción inteligente.
- Actuaciones medioambientales, centradas en la protección del litoral, la eficiencia energética y el uso responsable de los recursos naturales.
Financiación y reparto entre administraciones
El Plan de Sostenibilidad Turística en Destino “Llanes en el Camino” cuenta con una dotación total de 2,2 millones de euros, procedentes de los fondos europeos Next Generation EU, canalizados a través del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia.
El reparto de la financiación se estructura de la siguiente manera:
- Unión Europea: aporta el 100 % de los fondos, a través del mecanismo Next Generation EU.
- Estado español: actúa como gestor y coordinador de los fondos mediante el Plan de Recuperación, estableciendo las líneas estratégicas y los criterios de elegibilidad.
- Principado de Asturias: participa como administración intermediaria, gestionando la convocatoria del Plan Territorial de Sostenibilidad Turística en Destino y supervisando la correcta ejecución de las actuaciones.
- Ayuntamiento de Llanes: es la entidad ejecutora del plan. Se encarga de diseñar los proyectos, licitar las obras, coordinar su desarrollo y justificar técnica y económicamente las actuaciones realizadas.
Este modelo de cooperación entre administraciones permite que un municipio como Llanes acceda a una inversión muy significativa sin comprometer sus recursos propios, siempre que cumpla con los objetivos europeos de sostenibilidad, digitalización y resiliencia.
En conjunto, el PSTD de Llanes no solo financia obras concretas, sino que impulsa una visión de futuro: proteger el patrimonio, mejorar la calidad de vida local y consolidar un turismo más equilibrado, respetuoso y duradero.
Una vez que queda claro quien pone el dinero para dicha restauración para que el municipio de Llanes haga lo que no hace el gobierno fascista de VecinosxLlanes y PP, conviene resaltar la contradicción que supone que estos tres caraduras que hoy salen en la foto del periódico regional “amigo”, se arroguen ningún mérito sobre dicha restauración.
El Plan de Sostenibilidad Turística en Destino (PSTD) de Llanes, denominado “Llanes en el Camino”, es una estrategia integral orientada a transformar el modelo turístico del concejo hacia criterios de sostenibilidad ambiental, económica y social, reforzando al mismo tiempo su identidad cultural y paisajística. El plan busca consolidar a Llanes como un destino de calidad durante todo el año, reduciendo la estacionalidad y mejorando la convivencia entre visitantes y residentes.
Obras y actuaciones principales
El PSTD se articula en varias líneas de actuación que combinan conservación del patrimonio, mejora de espacios públicos y modernización del destino:
- Conservación y puesta en valor del patrimonio cultural, donde se encuadra la restauración de Los Cubos de la Memoria, una de las intervenciones más emblemáticas del plan por su valor artístico, simbólico y turístico.
- Revalorización del entorno del Camino de Santiago a su paso por el concejo, con mejoras en señalización, accesibilidad, espacios de descanso y paisajismo.
- Mejoras en la movilidad y los espacios urbanos, orientadas a un turismo más ordenado y sostenible, priorizando al peatón y la integración paisajística.
- Digitalización y modernización del destino, con herramientas para una mejor gestión de flujos turísticos, información al visitante y promoción inteligente.
- Actuaciones medioambientales, centradas en la protección del litoral, la eficiencia energética y el uso responsable de los recursos naturales.
Financiación y reparto entre administraciones
El Plan de Sostenibilidad Turística en Destino “Llanes en el Camino” cuenta con una dotación total de 2,2 millones de euros, procedentes de los fondos europeos Next Generation EU, canalizados a través del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia.
El reparto de la financiación se estructura de la siguiente manera:
- Unión Europea: aporta el 100 % de los fondos, a través del mecanismo Next Generation EU.
- Estado español: actúa como gestor y coordinador de los fondos mediante el Plan de Recuperación, estableciendo las líneas estratégicas y los criterios de elegibilidad.
- Principado de Asturias: participa como administración intermediaria, gestionando la convocatoria del Plan Territorial de Sostenibilidad Turística en Destino y supervisando la correcta ejecución de las actuaciones.
- Ayuntamiento de Llanes: es la entidad ejecutora del plan. Se encarga de diseñar los proyectos, licitar las obras, coordinar su desarrollo y justificar técnica y económicamente las actuaciones realizadas.
Este modelo de cooperación entre administraciones permite que un municipio como Llanes acceda a una inversión muy significativa sin comprometer sus recursos propios, siempre que cumpla con los objetivos europeos de sostenibilidad, digitalización y resiliencia.
En conjunto, el PSTD de Llanes no solo financia obras concretas, sino que impulsa una visión de futuro: proteger el patrimonio, mejorar la calidad de vida local y consolidar un turismo más equilibrado, respetuoso y duradero.
La frase con la que el alcalde de Llanes pretende cerrar el episodio de la restauración de Los Cubos de la Memoria no es solo grandilocuente: es profundamente cínica. Hablar de “cumplir con el legado” de Agustín Ibarrola cuando el propio autor llevaba diecisiete años denunciando públicamente el abandono, la degradación y la desidia institucional que sufría su obra, resulta un ejercicio de revisionismo político de manual. No se ha cumplido ningún legado: se ha llegado tarde, forzado por el deterioro extremo y empujado por dinero europeo que no nace de la sensibilidad cultural del gobierno municipal, sino de una oportunidad externa imposible de desaprovechar sin escándalo.
La afirmación de que el Ayuntamiento “asegura la preservación para las próximas generaciones” suena especialmente hueca cuando se observa la trayectoria real del consistorio. Durante casi dos décadas, la obra fue dejada a su suerte, expuesta a la climatología, al vandalismo y a la pérdida progresiva de su sentido artístico, mientras las advertencias del creador caían en saco roto. No hubo planes preventivos, ni mantenimiento, ni una mínima estrategia cultural. Hubo silencio, inacción y una cómoda espera hasta que la restauración se volvió inevitable y, sobre todo, financiable desde fuera.
Más sangrante aún es que el alcalde Enrique Riestra invoque el “saneamiento financiero” como coartada moral, cuando los presupuestos municipales de 2024 y 2025 destinan más de un millón de euros —1.008.000— a litigios y contenciosos. Ese dato desmonta cualquier relato de responsabilidad ejemplar. No estamos ante un gobierno que careciera de margen económico para atender su patrimonio cultural, sino ante uno que prioriza el conflicto, la confrontación y la judicialización por encima del cuidado de los símbolos que dan identidad al municipio. El dinero existía; la voluntad política, no.
La restauración de Los Cubos no es el fruto de una política cultural coherente, sino un parche tardío que llega cuando el descrédito era ya insostenible. El actual gobierno municipal, de marcada orientación ultra, instrumentaliza ahora la obra como reclamo turístico y como medalla propagandística, apropiándose de un mérito que no le pertenece y ocultando deliberadamente los años de abandono que preceden a esta intervención. Convertir una obligación incumplida durante casi veinte años en un supuesto logro histórico es una falta de respeto no solo a Ibarrola, sino a la inteligencia de todos los llaniscos.
En definitiva, lo ocurrido no habla de amor al patrimonio, sino de oportunismo político. Llanes no ha tenido un gobierno que cuide su cultura: ha tenido uno que la ignora hasta que Bruselas paga la factura. Y eso, por mucho que se envuelva en discursos solemnes y visitas institucionales, no es preservar un legado; es llegar tarde y pretender que nadie recuerde cuánto.
Para terminar el post quiero manifestar que lo ocurrido con Los Cubos de la Memoria en Llanes no es un triunfo institucional, sino el último acto de una estafa política prolongada en el tiempo. El actual gobierno municipal ultra —VecinosxLlanes y Partido Popular— pretende vender como logro propio lo que no es más que una obligación incumplida durante años, rescatada a última hora gracias al dinero europeo y envuelta ahora en propaganda y autosatisfacción. No restauraron por convicción, lo hicieron porque Bruselas pagaba la factura y porque el abandono ya era indefendible.
Pero esta impostura no empieza ni acaba con ellos. También el Partido Socialista Obrero Español carga con su parte de responsabilidad: siete años en el gobierno mirando hacia otro lado, dejando que la obra de Agustín Ibarrola se degradara mientras las advertencias del propio autor se archivaban en el cajón de la indiferencia. Cambian las siglas, se turnan los despachos, pero el desprecio por el patrimonio fue el mismo.
Hoy, los llaniscos están cansados. Cansados de los timadores que se hacen fotos con obras que no cuidaron, cansados de discursos huecos sobre “legados” que se dejaron pudrir durante diecisiete años, cansados de ver cómo se dilapida dinero público en pleitos mientras la cultura se abandona hasta que Europa impone la vergüenza. La restauración de Los Cubos no borra el pasado: lo ilumina. Y lo que deja al descubierto es una forma de gobernar que confunde gestión con propaganda y responsabilidad con oportunismo. Llanes merece memoria, sí, pero también dignidad política.
Ya lo dijo Antístenes: “El mentiroso necesita buena memoria; el necio, ningún principio”.

