Ayer podíamos leer en la prensa regional que los pasados 3 y 4 de marzo el alcalde del gobierno de la ultraderecha de Llanes, Enrique Riestra, asistió al evento final del proyecto A-AAGORA (Atlantic Arctic Agora), encuentro organizado en la ciudad de Bruselas, Bélgica, en el marco de la Misión Europea «Restaurar nuestros oceános y aguas para 2030», en la cual el consistorio llanisco participa con un proyecto para la recuperación medioambiental y de elementos etnográficos en el río Vallina, entre las localidades de Porrúa y Póo.
El martes 3 de marzo el alcalde de Llanes asistió al "Mediterranean Pact from Territories to Cities – The Shared Transition Agenda", en el parlamento europeo, junto a Jesús Carbajosa, de la Fundación Philippe Cousteau ‘Unión de los Oceános’. El miércoles 4, por su parte, ambos participaron, en el Centro de Convenciones de Bruselas, en el encuentro final de proyecto A-AAGORA.
El proyecto para la recuperación medioambiental y de elementos etnográficos en el curso del río Vallina, que cuenta con la colaboración de la Fundación Philippe Cousteau ‘Unión de los Océanos’, y del Museo del Oriente de Asturias, se articula en tres ejes principales de actuación:
- Recuperación medioambiental del río, con eliminación de plantas invasoras (como Tradescantia fluminensis y Cortaderia selloana, entre otras), retirada de basuras, apeo de árboles dañados, y plantación de nuevo arbolado de ribera (Alnus glutinosa).
- Restauración de elementos etnográficos en el curso y entorno del río Vallina, como puentes, lavaderos, y fuentes.
- Mejora de los caminos en el entorno de la ribera del cauce del Vallina, creando una ruta entre Póo y Porrúa.
La iniciativa, cuyo importe se aproxima a los 80.000 euros será cofinanciada por la Unión Europea a través del proyecto A-AAGORA, que aportará 60.000 euros, y por el Ayuntamiento de Llanes, que se hará cargo de la financiación restante.
El proyecto europeo A-AAGORA (Atlantic Arctic Agora) es un proyecto de investigación e innovación financiado por la Unión Europea dentro del programa Horizonte Europa. Su objetivo principal es proteger y restaurar los ecosistemas marinos y costeros del Atlántico y del Ártico, además de mejorar la resiliencia frente al cambio climático.
Qué es A-AAGORA
- Es un proyecto europeo de 4 años (2022-2026).
- Reúne universidades, centros de investigación, empresas y administraciones de varios países.
- Su meta es desarrollar soluciones innovadoras para restaurar ecosistemas marinos y costeros y mejorar la gestión sostenible de los océanos.
Objetivos principales
- Restaurar ecosistemas marinos y costeros dañados.
- Reducir presiones humanas en las zonas costeras (contaminación, sobreexplotación, etc.).
- Aplicar soluciones basadas en la naturaleza para adaptarse al cambio climático.
- Crear nuevas formas de cooperación entre ciencia, empresas y comunidades costeras.
- Contribuir a la misión europea de “Restaurar nuestros océanos y aguas para 2030”.
El proyecto desarrolla zonas piloto (demostradores) en diferentes regiones del Atlántico-Ártico donde se prueban soluciones reales. Estas zonas sirven como laboratorios de innovación para probar tecnologías, modelos de gestión y cooperación social.
Ejemplo:
- En Galicia (Ría de Arousa) se están realizando acciones de restauración de biodiversidad marina, plantación de algas y sensibilización de la comunidad pesquera dentro de una iniciativa llamada Arousa-Lab, vinculada al proyecto.
A-AAGORA es un proyecto europeo que busca hacer más sostenibles las costas del Atlántico y el Ártico, restaurando ecosistemas marinos y fomentando la cooperación entre científicos, empresas y comunidades locales para enfrentar el cambio climático. Forma parte de las iniciativas de la UE para proteger los océanos antes de 2030.
Asturias y otras regiones del norte de España participan o están muy relacionadas con proyectos como A‑AAGORA (Atlantic Arctic Agora) porque forman parte de la región atlántica europea, que es una de las zonas clave para la investigación marina y la protección de los océanos.
Asturias tiene una costa de más de 300 km en el mar Cantábrico, que forma parte del océano Atlántico. Esta zona es muy importante para estudiar:
- Cambio climático en el océano
- Biodiversidad marina
- Pesca y economía azul
- Erosión y protección de costas
Las regiones atlánticas de Europa (España, Portugal, Francia, Irlanda, Islandia, etc.) comparten problemas similares, por eso la Unión Europea financia proyectos conjuntos.
En Asturias existen centros que trabajan en temas parecidos a los del proyecto A-AAGORA, por ejemplo:
- Universidad de Oviedo
- Investiga sobre ecosistemas marinos, clima y sostenibilidad.
- Instituto Español de Oceanografía (centro en Gijón)
- Estudia pesquerías, océanos y biodiversidad marina.
Estos centros colaboran frecuentemente en proyectos europeos, donde varios países investigan juntos.
Por qué son importantes estos proyectos
Los proyectos como A-AAGORA ayudan a:
- Restaurar ecosistemas marinos dañados.
- Mejorar la gestión de la pesca.
- Proteger las costas frente al cambio climático.
- Desarrollar la llamada economía azul (actividades económicas sostenibles relacionadas con el mar).
En resumen podemos decir que Asturias está muy vinculada a este tipo de proyectos porque forma parte del Atlántico europeo y tiene mucha actividad científica y pesquera, por lo que es un lugar clave para estudiar y proteger el océano.
Lo primero que quiero manifestar es que la coherencia nunca ha sido precisamente la virtud de quienes hoy están al frente del gobierno municipal del Ayuntamiento de Llanes. El proyecto A-AAGORA tiene como finalidad desarrollar soluciones innovadoras para restaurar y proteger los ecosistemas marinos y costeros del Atlántico y del Ártico, fomentando la cooperación entre científicos, instituciones, empresas y comunidades locales. Su objetivo es mejorar la gestión sostenible de los océanos y aumentar la resiliencia de estas zonas frente al cambio climático y la actividad humana, contribuyendo así a la recuperación de los ecosistemas acuáticos en Europa. Pues bien, si algo ha demostrado el actual responsable del gobierno municipal de Llanes, él fascista Enrique Riestra Rozas, es que, en la práctica, la protección del medio ambiente no figura entre sus prioridades. Y la prueba del algodón la encontramos con lo sucedido con los vertidos al río Ereba que estuvieron produciéndose esporádicamente durante cinco años pese a múltiples resoluciones y multas de la Confederación Hidrográfica del Cantábrico como se puede ver en el siguiente cronograma de la situación:
Fueron necesarios tres juicios contencioso-administrativo —dos en primera instancia y un tercero ante el Tribunal Superior de Justicia de Asturias— para obligar al gobierno municipal a cumplir la ley. A ello se sumaron más de 10.000 euros en multas que, en última instancia, terminaron pagando todos los llaniscos con sus impuestos, dinero público que debería destinarse a mejorar el municipio y no a cubrir las consecuencias de la obstinación y la negligencia de sus gobernantes. Finalmente, el Ayuntamiento tuvo que ejecutar las obras con un presupuesto de algo más de 40.000 euros, también sufragados con cargo a las arcas municipales.
Conviene recordar que en aquel momento el concejal de Obras era Juan Carlos Armas, del Partido Popular, quien durante años mantuvo una actitud de engaño y desinformación hacia los vecinos de Llanes. Hoy ocupa la concejalía de Urbanismo, amparado políticamente por el presidente “sicario” del PP en Asturias, Álvaro Queipo, lo que demuestra hasta qué punto determinadas responsabilidades públicas parecen quedar impunes pese a los hechos y a las resoluciones judiciales.
Para terminar el post quiero manifestar que resulta difícil no señalar la contradicción entre el discurso institucional y los hechos. Mientras el alcalde de Llanes acude a Bruselas a participar en un proyecto europeo destinado a restaurar y proteger ecosistemas acuáticos con financiación mayoritariamente europea, la gestión municipal reciente ha estado marcada por episodios como los vertidos al río Ereba, que durante años derivaron en resoluciones administrativas, multas y varios procesos judiciales hasta que el Ayuntamiento se vio obligado a actuar. Aquella situación terminó costando dinero público a los vecinos de Llanes, tanto en sanciones como en la ejecución posterior de las obras necesarias.
La paradoja es evidente: quienes ahora se presentan en foros internacionales como defensores del medio ambiente como él fascista Riestra, han sido incapaces de garantizar durante años el cumplimiento de la normativa ambiental en su propio municipio. A ello se suma una oposición municipal socialista que, lejos de ejercer una fiscalización firme de la gestión del gobierno local, ha mantenido una actitud de silencio o pasividad ante estos hechos… Ni están ni se les espera. Mientras tanto, los vecinos de Llanes contemplamos con creciente indignación cómo se proyecta una imagen institucional de compromiso ecológico que, a juicio de muchos, contrasta con la realidad vivida en el municipio con estos golfos políticos de VecinosxLlanes y PP con la complicidad del PSOE.
Ya lo dijo François de La
Rochefoucauld: “La hipocresía es el homenaje que el vicio rinde a la
virtud.”



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