El auge del turismo y la vivienda en España está generando efectos encadenados que impactan directamente en ciudades como Gijón y en el conjunto del mercado inmobiliario y fiscal del país.
En Gijón, el crecimiento turístico —con 1,7 millones de visitantes el último año— contrasta con la desaparición de tres hoteles y la pérdida de 245 plazas hoteleras. Mientras tanto, las viviendas de uso turístico ya representan el 60% de las plazas y duplican la oferta hotelera, concentrándose especialmente en zonas ‘premium’ como La Arena o Cimavilla. Esta expansión ha provocado tensiones en el mercado residencial, presión sobre los alquileres y problemas de convivencia vecinal, además de afectar al modelo tradicional de turismo rural en Asturias. El gobierno de la derecha extrema de Foro, PP y tránsfuga en el Ayuntamiento de Gijón ha intentado frenar el fenómeno con una moratoria para nuevas viviendas turísticas y estudia declarar zonas tensionadas https://bit.ly/4kV0dmf
Este contexto de presión urbana y mayor actividad económica coincide con un fuerte aumento de los costes municipales. En el año 2025, la tasa de recogida de basuras subió un 17,4%, seis veces más que la inflación general (2,7%), tras la entrada en vigor de la nueva normativa que obliga a los ayuntamientos a cubrir el 100% del coste del servicio mediante tasas específicas. En muchas ciudades, los incrementos han sido superiores al 30% en los últimos meses del año, generando diferencias notables entre municipios y una oleada de reclamaciones, como en Madrid https://bit.ly/3OvJqtQ
Paralelamente a lo descrito anteriormente, el mercado inmobiliario vive un momento de máxima actividad. En el año 2025 se registraron 714.237 compraventas de vivienda, la segunda cifra más alta desde que hay registros (solo superada por 2007), junto con 501.073 hipotecas firmadas, el dato más alto en quince años. Aunque el crecimiento es más intenso en regiones del interior como Castilla y León o Castilla-La Mancha, la fuerte demanda y la escasez de oferta están tensionando los precios, especialmente en los mercados más dinámicos. Los expertos anticipan que en el año 2026 continuará la tendencia alcista, aunque con incrementos más moderados https://bit.ly/4ru6nMt
En conjunto, las tres noticias que hoy se publican reflejan un mismo fenómeno estructural: el aumento de la presión turística y residencial en determinadas ciudades, el traslado de costes públicos a los hogares y un mercado inmobiliario tensionado por la alta demanda y la escasez de oferta.
A continuación, voy a realizar un análisis ceñido a hechos documentados y sin especulaciones, sobre dos problemas conexos —vivienda y gestión de la tasa de basuras— en los ayuntamientos de Gijón y Llanes, con mención expresa a las actuaciones públicas en vivienda y a los datos de reciclaje recogidos por COGERSA en sus informes.
Gijón — vivienda y
políticas públicas
Gijón
ha experimentado en los últimos años un crecimiento muy importante de la oferta
de viviendas de uso turístico (VUT), que ha concentrado plazas en las
zonas costeras más demandadas. El informe de Exceltur, citado por el
propio estudio regional, documenta un crecimiento de las plazas en VUT en Gijón
(duplicando en varios ámbitos la oferta hotelera y sumando alrededor de
7.300 plazas adicionales respecto a antes de la pandemia), dato que
el propio estudio vincula con presión sobre la vivienda y la convivencia
vecinal.
Ante esa presión, el gobierno municipal ha impulsado iniciativas públicas para aumentar la oferta de vivienda protegida: el Consistorio presentó el llamado “Plan Llave”, con fases previstas de suelo y promociones (fase I: concurso de seis parcelas para ~120 viviendas) como medida municipal para promover vivienda asequible; esa iniciativa ha generado discusión con el Gobierno del Principado, que expresó reservas sobre su encaje en las políticas autonómicas. Además, el Ayuntamiento mantiene el procedimiento de inscripción y asignación para vivienda pública y gestiona la prestación mediante trámites municipales. Las viviendas construidas en casi tres años de legislatura bajo el gobierno de coalición de la derecha extrema han sido, cero patatero… Otro éxito más del gobierno de Moriyón.
Gijón — gestión de la
tasa de basuras y datos de reciclaje
En materia de residuos, Gijón ha revisado su ordenanza y la estructura de la
tasa de recogida de residuos: la modificación/ordenanza municipal que regula la
prestación y el cobro para 2025 fue aprobada y publicada por el Ayuntamiento, y
EMULSA (la empresa municipal) ha planteado incrementos en la cuota para 2025
como ajuste de la prestación del servicio. El presupuesto/ingresos previstos
por EMULSA para 2025 reflejan un importante volumen destinado a ese servicio.
En cuanto a la separación y reciclaje, COGERSA reporta los datos agregados de la Comunidad (tasa de recogida separada ~24,3 % en 2024) y publica series y rankings municipales. Además, informaciones municipales y de EMULSA sitúan la tasa de separación en Gijón en torno al 35 % (datos 2025, campañas y series municipales), dato empleado por el Ayuntamiento para justificar campañas de impulso de recogida orgánica y planes de residuos. Este porcentaje está alejado de la obligación legal que existe en este momento que es del 55%. En resumen: Gijón está aplicando ajustes en la ordenanza/tarifas y desarrollando campañas para mejorar la recogida separada, mientras sus tasas y costes se reajustan para reflejar la prestación real del servicio y los costes asociados a COGERSA.
Comparación factual y puntos documentados de la gestión de la vivienda y la recogida de basuras en el municipio de Gijón:
- Crecimiento VUT y presión sobre vivienda: en Gijón hay evidencia consolidada y publicada (Exceltur y fuentes municipales) de un fuerte crecimiento de plazas en VUT que ha alterado la oferta alojativa y presionado la vivienda en zonas costeras; en Llanes también hay transferencia de plazas hacia vivienda vacacional y el Ayuntamiento ha encargado estudios y reservado suelo público para vivienda protegida.
- Promoción de vivienda pública: Gijón formuló el Plan Llave (fase I: concurso de parcelas para viviendas públicas), aunque con fricciones con el Principado; Llanes ha dado pasos administrativos para reservar suelo (≈25.000 m²) y promover convenios y promociones de vivienda protegida, con iniciativas documentadas por grupos municipales. Ambos Consistorios han puesto en marcha actuaciones públicas formales, con distinto alcance y ritmo.
- Tasa de basuras y gestión económica: COGERSA publica la tarifa y las memorias; el efecto de la obligación de costear íntegramente la gestión (y las revisiones de tarifas) se traslada a los ayuntamientos. Gijón ha modificado su ordenanza y EMULSA propone y aplica incrementos para adecuar ingresos y gastos del servicio; Llanes ha acordado congelaciones de ordenanzas fiscales, pero reconoce que no puede absorber completamente la subida impuesta por el consorcio (las actas municipales reflejan la aprobación provisional de la ordenanza y la mención explícita a las subidas vinculadas a COGERSA).
- Tasas de reciclaje (datos de COGERSA y fuentes locales): COGERSA informa de una tasa de recogida separada global para Asturias del ≈24,3 % en 2024; Gijón muestra, en fuentes municipales/EMULSA, tasas superiores a la media regional (en torno al 35 % en 2025, según datos municipales y campañas), mientras que Llanes presenta cifras municipales sensiblemente inferiores (≈10 % según el desglose local basado en datos de COGERSA para 2023). Estas cifras están documentadas en COGERSA y en resúmenes periodísticos/locales que usan datos del consorcio.
Llanes — vivienda y
políticas públicas
En Llanes la relación entre turismo y vivienda también aparece en la
documentación municipal: el Ayuntamiento ha elaborado y publicado estudios
sobre la situación de las VUT y viviendas vacacionales en el concejo, y existe
iniciativa municipal para destinar suelo público a vivienda protegida. En
concreto, el gobierno municipal ultra de VecinosxLlanes y PP, dispone
de una reserva regional de suelo de ~25.000 m² para vivienda
protegida/social, y en el plenario y en la agenda política local hay propuestas
para promover promociones de vivienda pública a partir de suelo municipal y
convenios con entidades (propuestas de grupos municipales y apariciones en
la web oficial del ayuntamiento).
Es decir, en Llanes la respuesta pública ha sido: (1) diagnóstico y estudio del fenómeno VUT desde el propio Ayuntamiento; y (2) propuestas formales para liberar/dotar suelo para vivienda protegida en el Plan General y para buscar convenios para promociones sociales. Esos son pasos formales y documentados por el Consistorio y por los grupos que han instado a la cesión de suelo. Tras algo más de diez años de gobiernos fascistas de Vecinos y PP, tránsfugas y “allegados”, el balance de la gestión del problema de la vivienda es… Cero patatero, por no tener no han sido ni siquiera de aprobar un PGOU pese a llevar miles de euros gastados en la tramitación de este.
Llanes — gestión de
la tasa de basuras y datos de reciclaje
Sobre la tasa de basuras, los acuerdos municipales más recientes indican que el
Ayuntamiento de Llanes ha optado por congelar tasas e impuestos
municipales para 2026, explícitamente señalando que no incrementará el
precio del servicio de recogida de basuras “más allá de la subida de
tarifas impuesta por COGERSA” (es decir, asumirá la repercusión
mínima obligada por el consorcio regional). Los expedientes y actas
municipales registran modificaciones provisionales de la ordenanza fiscal de la
tasa 111 (recogida de basuras) para 2025, sometidas a exposición pública
y debate en Pleno.
En cuanto a separación y reciclaje, los datos disponibles publicados sobre el oriente de Asturias, que recogen cifras de COGERSA por concejos, muestran que Llanes presentó una tasa de separación relativamente baja en el período citado: en el desglose de residuos del oriente, se indica que Llanes generó 10.614 toneladas y separó 1.132 toneladas, lo que corresponde a aprox. un 10 % de recogida separada (dato recogido para 2023 en esa nota local). Ese valor contrasta con la media regional de COGERSA (≈24,3 % en 2024) y con las cifras municipales más altas.
En Llanes, aunque el gobierno municipal de Vecinos y PP decide no subir la tasa municipal de basuras, eso no significa que no haya un incremento real en el coste del servicio para los hogares. El Consorcio de Gestión de Residuos Sólidos de Asturias (COGERSA) es la entidad encargada de la recogida, transporte, tratamiento y reciclaje de residuos en toda la región, y establece tarifas y precios que luego repercuten en los ayuntamientos. Si un municipio tiene una tasa de reciclaje baja como sucede en Llanes, eso implica que una proporción mayor de residuos se deposita en vertedero o requiere tratamientos más complejos y costosos. Esos mayores costes de tratamiento y transporte son cargados por COGERSA al Ayuntamiento a través de sus tarifas.
Aunque el Ayuntamiento de Llanes pueda decidir congelar la tasa municipal para sus vecinos y no aumentar el recibo directamente, seguirá teniendo que pagar más a COGERSA por gestionar unos residuos que se reciclan menos y, por tanto, resultan más costosos de tratar. Ese mayor gasto del municipio terminará repercutiendo en las cuentas públicas locales y podría traducirse en presiones futuras para subir la tasa, en ajustes en otros tributos o en una disminución de servicios, si no se corrige la tasa de reciclaje y se impulsa la separación de residuos.
Este fenómeno refleja un principio básico de la gestión de residuos: cuanto menos se recicla y más se envía al tratamiento o vertedero, más caro es el servicio para el municipio, aunque los vecinos no vean inmediatamente una subida en su recibo municipal. El dinero que no pagan por el tributo lo tendrá que poner el gobierno municipal de los impuestos que pagan los ciudadanos por residir en el municipio.
Para terminar el post quiero manifestar que en Gijón y en Llanes los datos dibujan una realidad difícil de maquillar. En ambos municipios el problema de la vivienda no es una percepción, sino una consecuencia directa de la falta de resultados efectivos: crecimiento de viviendas de uso turístico, presión sobre el mercado residencial y ausencia de promociones públicas materializadas en el tiempo transcurrido. Los planes anunciados, las reservas de suelo y los estudios encargados forman parte del relato institucional, pero la vivienda pública terminada sigue siendo inexistente o insuficiente frente a la magnitud del problema.
En materia de residuos, ocurre algo similar. Las tasas se ajustan, las ordenanzas se modifican y se trasladan costes derivados de COGERSA, mientras las tasas de reciclaje —especialmente en Llanes— continúan lejos de los objetivos legales. Congelar una tasa no elimina el coste; simplemente lo desplaza a otras partidas presupuestarias. Y una recogida separada insuficiente termina encareciendo estructuralmente el servicio.
En definitiva, más allá de discursos, anuncios o confrontaciones políticas, los indicadores objetivos —vivienda pública ejecutada, porcentaje de reciclaje, evolución de tasas— son los que miden la eficacia real de un gobierno municipal. Y cuando esos indicadores no mejoran de forma tangible, la distancia entre la narrativa y la gestión se hace evidente para los vecinos por mucho que Moriyón y Riestra quieran ocultar.
Ya lo dijo Aristóteles: “Somos lo que hacemos repetidamente. La excelencia, entonces, no es un acto, sino un hábito.”

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